Infanticida busca libertad con pena mínima

La criminal sacó de una casa a la hijastra de su exmarido y la mató a orillas de un río en Supía (Caldas).

Martha Nubia Perea Mosquera. /Cortesía La Patria

Sigilosamente, a las 2:00 a.m. del primero de enero de 2007, Martha Nubia Perea ingresó a la casa de su exsuegra. Se metió por una ventanita de la cocina, aprovechando que los adultos estaban de fiesta en otro lugar y que allí sólo había niños durmiendo, en especial, la hijastra de su exmarido. Tomó a la pequeña de un brazo, quien entre dormida preguntó: "¿mamita, qué pasa?". Ella dijo: "No soy su mamita, soy una amiga y voy a llevarla a la fiesta…". Ocho días después hallaron a la niña sin vida en un río del municipio de Supía, ubicado al occidente del departamento de Caldas.

La víctima fue Valentina Guapacha Betancurt, de seis años. Casi desde que se supo de su desaparición, las sospechas recayeron sobre Marta Nubia, quien meses antes había amenazado a Liliana Betancur, madre de la pequeña, por haberle quitado al marido. Y no fue una amenaza cualquiera, luego de decirle que dejara en paz a su hombre, sentenció: "no voy a hacerle daño a usted. Si he de hacer algo, se lo hago a su hija, para que le duela más".

Las sospechas se confirmaron semanas después cuando el Gaula capturó a Martha Nubia. Aunque inicialmente no aceptó el homicidio, sí reconoció que raptó a la niña. Contó que mientras la llevaba rumbo al río, Valentina le decía: "me da miedo la oscuridad". Luego la dejó sentada en una piedra del río, para que se perdiera y "así tomar venganza de la mujer que le había quitado al marido". Medicina Legal determinó que a la niña la golpearon antes de morir ahogada.

En febrero de 2007, el juez del municipio de Riosucio (Caldas) condenó a Martha Nubia Perea Mosquera a 29 años de prisión, pena que pudo haber sido de 40 años, si el funcionario judicial hubiera aplicado la Ley de Infancia, que entró en vigencia justo ese año, en la que se ordena a los jueces a duplicar las sentencias a los asesinos de niños. Para este caso particular, el juez omitió la norma.


Solicitudes y redenciones

Han pasado cinco años y siete meses desde la condena, tiempo en el que Perea Mosquera ha estado en la cárcel de mujeres La Badea, de Pereira. A pesar de que aún le faltan al menos 11 años más para tener derecho a pedir libertad condicional, tal parece que ella espera solo pagar de cárcel los años que tenía su víctima: seis años.

Insólitamente sus diferentes abogados han usado varias estrategias legales para que le reconozcan redenciones y rebajas de pena, al igual que varias solicitudes de libertad. El último recurso fue una solicitud de libertad condicional, que presentó el pasado mes de septiembre, la cual fue rechazada por el Juez de Ejecución de Penas de Pereira.

En junio de 2008, año y medio después de su captura, solicitó la primera rebaja de pena. Amparada en el artículo 70 de la ley 975, que otorgaba rebajas de la décima parte de la condena a todos los sentenciados (excepto por delitos contra la libertad sexual, lesa humanidad y narcotráfico), solicitó una reducción de casi tres años. Dos meses después, el 21 de agosto de 2008, pidió suspensión de la pena por enfermedad grave. En febrero de 2009 pidió prisión domiciliaria. Todas las peticiones se las rechazaron.

En cuanto a redenciones de pena por trabajo o buen comportamiento, según el historial de su proceso, a la fecha Martha Nubia ha obtenido redenciones de pena que suman 26 meses. La primera que obtuvo fue en julio de 2010, cuando le concedieron redención de 12 meses; entre marzo y agosto del año pasado, logró redenciones que sumaron 10 meses más; y este año le ha concedido entre marzo y septiembre, redenciones que sumaron cuatro meses.

Haciendo cuentas, entre lo que lleva detenida y sus redenciones, ha pagado 105 meses de prisión, es decir, ocho años y nueve meses. Aplicando la norma, para que ella pueda acceder al beneficio de libertad condicional, debe purgar al menos las tres quintas partes de su condena, que sería al menos 17 años de prisión. Es decir, a Martha Nubia Perea Mosquera aún le faltan mínimo otros 9 años para pagar por el asesinato de la niña Valentina Guapacha, de seis años, a quien secuestró, golpeó y ahogó.