La advertencia de ONU Derechos Humanos por situación en Tumaco

Por el reciente asesinato de seis campesinos, un líder social y dos indígenas Awá, esta oficina de Naciones Unidas pidió que se adelanten la investigaciones, garantizando la “inclusión del enfoque de derechos humanos”.

Asociación MINGA

Tras la crisis en Tumaco, Nariño, la ONU Derechos Humanos alertó por la situación de inseguridad en este municipio del sur del país. La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos pidió que “se abran todas las líneas de investigación en los hechos ocurridos en Tumaco en las últimas semanas”.

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Según un comunicado de la oficina de Todd Howland, la masacre de seis campesinos el pasado 5 de octubre, del líder social José Jair Cortés y de dos indígenas Awá, Giovanny y Alirio Taicus, son el resultado de varias problemáticas que hay en el territorio: presencia limitad del Estado, presencia de economías ilícitas, problemas estructurales de derechos humanos, falta de implementación del acuerdo de paz, falencias en la reincorporación a la vida civil de integrantes de las Farc y el accionar de diferentes actores armados en el territorio.

El asesinato de los Taicus ha generado especial preocupación, porque, en el transcurso de un año, han sido asesinados varios miembros de la misma familia Awá. El pasado lunes, Giovanny y Alirio se encontraban en la vía que iba de Tumaco a Pasto, cuando dos hombres, que se movilizaban en un Renault 9, les dispararon con fusiles.

Hace casi un año, el 22 de octubre de 2016, fueron asesinados otros dos hijos de Alirio Taicus. Se trató del asesinato de Lorena Sabala Quistial y Richard Sabala Quistial, en el corregimiento de La Guayacana, quienes también murieron luego de que desconocidos les dispararan.

La Unidad Indígena del Pueblo Awá (Unipa), que denunció el homicidio de estos indígenas, denunciaron “la falta de garantías por parte del Estado colombiano en el cumplimiento de los acuerdos pactados con nuestras comunidades, de las ordenes de la Honorable corte constitucional y el acatamiento de su mandato constitucional frente a la garantía de la vida y pervivencia del pueblo Awá, e instamos a la comunidad internacional a que asuma su papel de veedor”.

Ante la complejidad de esta situación, la ONU “urge a que la investigación de los crímenes citados se haga en conjunto y a que se mantengan abiertas todas las hipótesis sobre presuntos responsables, tanto materiales como intelectuales, al igual que sobre las motivaciones que posiblemente dieron lugar a los hechos”.

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En ese sentido, pidió a la Fiscalía que realice de “forma imparcial, eficaz y con estricto apego al principio de legalidad” la investigación de estos delitos. Aun así, reiteró en que estas investigaciones se deben hacer garantizando la “inclusión del enfoque de derechos humanos en el análisis contextual de los hechos”.

También solicitó a la Procuraduría que “en el ejercicio de sus funciones adelante las investigaciones pertinentes y adopte las medidas administrativas y disciplinarias a que haya lugar con relación a la falta de implementación de: los acuerdos de sustitución de cultivos ilícitos, del acuerdo de paz, y del accionar de la fuerza pública”.