Las charlas comprometedoras de Álvaro Ashton

El senador barranquillero Álvaro Ashton, quien es investigado por la Corte Suprema en el escándalo del cartel de la toga, sostuvo varias conversaciones telefónicas al parecer para tratar de cuadrar sus cuotas burocráticas en algunas entidades del Estado.

El investigado senador Álvaro Ashton.Tomada de Twitter

Mientras la Corte Suprema avanza en la investigación preliminar contra el senador barranquillero Álvaro Ashton, en la que se busca establecer si es cierto que le dio plata al exfiscal Anticorrupción Gustavo Moreno  (hoy investigado) a cambio de influir en procesos que lleva ese tribunal en su contra, se conocen ahora varias llamadas en las que el legislador habría intentado cuadrar sus cuotas burocráticas en entidades del Estado.(Lea:Tres horas duró la declaración de Gustavo Moreno en la Corte Suprema)

Las conversaciones telefónicas, reveladas por Caracol Noticias, fueron efectuadas entre octubre y diciembre de 2013. En una de ellas, según el informe periodístico, Fernando Rodriguez, director Icetex, le dice que está preocupado porque no han salido las hojas de vida de Presidencia y que va a ir a la Secretaría General a ver qué pasó.(Lea también: “Yo no voy a desconocer mi relación de amistad con Ricaurte”: Álvaro Ashton)

Igual habría ocurrido en el Dane. En noviembre de 2013 Ashton se comunicó con uno de sus colaboradores quien el reportó inquieto: “Jefe, preocupado porque están llamando del Dane  a decir que la gente no tiene cuenta y están rechazando las hojas de vida”.

También se conocieron mensajes de texto que le llegaron al senador de supuestos colaboradores cobrando favores políticos. “Senador Álvaro, es para recordarle el compromiso del nombramiento de mi esposa psicóloga en el ICBF”.

Uno más dice: “Senador, le recuerdo el favor de tramitar mi pensión: $9.092.360”.

Incluso, Ashton gestionó $10.000 millones para la adecuación del estadio de béisbol Tomás Arrieta de Barranquilla.

últimas noticias

Así será el desfile del 20 de julio en Cali

La independencia ficticia

Por los caminos de la historia