"Las sabanas del diluvio", el clásico del vallenato que cumple 80 años

Hacia finales de noviembre el clásico Las Sabanas del Diluvio, del compositor vallenato Tobías Enrique Pumarejo Gutiérrez, “Don Toba”, cumple 80 años. La única pretensión del autor fue la de conquistar a una trigueña de ojos color miel.

Las Sabanas del Diluvio, formato 78 RPM, grabado en los estudios de Discos Fuentes.Cortesía

Dicen que Paulina Mercedes Maestre Martínez, quien para 1939 rondaba los 15 años, era la mujer más bonita de las sabanas del Diluvio y de Camperucho, hoy Cesar. La única pretensión de Tobías Enrique Pumarejo Gutiérrez, Don Toba, al componer el clásico Las sabanas del diluvio era conquistar a esa trigueña de ojos color miel.

El primer interprete que grabó esta pieza musical fue Guillermo Buitrago, El jilguero de la Sierra Nevada de Santa Marta, en 1948, con el sello Fuentes. La canción se convirtió de inmediato en un éxito rotundo, no solo en el Caribe colombiano, también en el interior del país.

Entre las grabaciones posteriores de Las sabanas del diluvio se encuentran el LP Regalito de navidad, además de otras recopilaciones de los temas más relevantes que interpretó El jilguero de la Sierra Nevada, como Guillermo Buitrago-Vol. 2 y las Memorias de Buitrago. Igualmente fue grabada en LP por Colacho Mendoza en Concierto Vallenato Vol. 2-La Niña Esquiva, El Amor de Claudia-Con El Conjunto Caribe, Excelencia Vallenata - con Andrés Turco Gil y Andrés Chamarro, y en LP y CD, por Los Hermanos Zuleta-Tarde de Verano. Por supuesto que han de existir más interpretaciones de este clásico que no cesa de sonar en emisoras, fiestas, celebraciones y serenatas, al igual que se encuentra a disposición de los internautas en un buen número de plataformas digitales.

Ana Cristina, la hija de Paulina Maestre y Tobías Enrique Pumarejo, dice que su mamá se sintió orgullosa de esta efusiva composición, que no la dejaba de tararear mientras hacía sus quehaceres domésticos o en sus momentos de ocio. Y al preguntarle, cuál de los versos de esta bella obra maestra del vallenato clásico cree que le gustó más a su madre responde sin titubear que su mamá les tenía igual cariño a todos sus versos, ya que la calidad poética de cada uno de ellos no daba margen para que pudiese preferir uno u otro dentro de tan florida gama de halagos. Otro motivo de orgullo y de gratos recuerdos de Paulina se dieron en las fiestas y en las celebraciones a las que asistió. Cuando la agrupación de turno se enteraba de su presencia de inmediato tocaban los acordes de la melodía a la que le seguían muchos aplausos llenos de cariño y admiración. Ana Cristina, por su parte, todos los días cuando sale a caminar reza el rosario y le brinda un pequeño pero sentido homenaje a su padre, “papi te estoy recordando”, suele decir, y uno tras otro entona los versos que se le vienen a la memoria de sus más emblemáticas composiciones: Las sabanas del diluvio, La víspera de año nuevo, Calláte corazón, Mírame fijamente, La cita y Los tres hermanos, entre otras.

Don Toba y Paulina convivieron, de acuerdo con los recuerdos de Ana Cristina, unos seis años. Su separación se dio porque su padre, aunque quería mucho a su esposa, tenía continuos deslices amorosos. Además, sus desmedidos celos rebosaron la copa, muy a pesar de que Don Toba siempre lograba salirse con la suya, obteniendo de manera reiterativa y temporal su perdón con solo entonarle a capela los primeros versos de Las Sabanas del Diluvio. Sus primeros compases siempre la desarmaban, pero llegó un día en el que Paulina no fue capaz de soportar una infidelidad más y terminó la relación. Con sus dos hijos partió hacía Valledupar donde estableció su residencia definitiva.

Don Toba siempre estuvo pendiente de sus hijos a quienes nunca desamparó manteniéndose muy atento de sus requerimientos y necesidades. Con Arcadio Martínez, El cónsul vallenato de Barranquilla, esposo de Ana Cristina, al igual que con sus hijos, mantuvo a lo largo de su vida una estrecha relación de amistad y familiaridad. Con el nieto que más se encariño fue Efraín, el menor de ellos, y a quien por su pelo rubio le decía el Gringuito.

Hacia comienzos de los años 80, en una visita que le hizo a Ana Cristina cuando vivían en Barranquilla, Don Toba fue operado de emergencia en la clínica de El Caribe debido a una afectación que sufrió en la próstata. Como esta cirugía lo tomó por sorpresa, y en ese momento no contaba con los recursos económicos exigidos para la cirugía, Arcadio le prestó el dinero faltante. Cuando el compositor le fue a pagar la deuda a su yerno, incluidos los intereses correspondientes, Arcadio solo le recibió el capital. Por agradecimiento, agradecimiento eterno, su suegro le compuso una canción: “Operado en Barranquilla/ me vi obligado a prestar/ el esposo de Ana Cristina sincero y buen familiar/ Ana Cristina merece que Dios bendiga su hogar/ un cheque con intereses/ solo recibió el capital”.

 
 
De Izquierda a derecha, Arcadio Martínez, Ana Cristina y Don Toba en el matrimonio de su nieta Orieta

Paulina murió en Valledupar a las 4:00 a.m. del 29 de abril de 1979 debido a una trombosis que la dejó en estado vegetativo por tres días. Se llevó a la tumba la alegría de haber sido la inspiración de Las Sabanas del Diluvio. Que lo disfruten:

Las sabanas del diluvio/ tienen una cosa buena/ pues parecen dos cocuyos/ los ojos de mi morena// Si las sabanas hablaran/ ellas lo dirían mejor/ lo que se quiere con el alma/ si es todo corazón// Mi morena parece un diamante/ yo por eso la quiero bastante/ mi morena parece un tesoro/ yo por eso la quiero y la adoro/ mi morena parece un rubí/ yo por eso la quiero pa´ mi/ mi morena parece una estrella/ yo por eso me muero por ella/ mi morena parece un capullo/  por eso la quiero y la arrullo// Las sabanas del diluvio/ no tienen comparación/ tienen mujeres bonitas/ y ganado cimarrón// Sin saber ni cómo ni cuándo/ todo mi amor consagré/ y a Dios le vivo rogando/ que me cuide a quien yo sé// De los pájaros del monte/ quisiera ser chupaflor/ pa´ pasar toda la noche/ dándole besos de amor// Tate quieto, tate quieto, tate quieto vaya pues/ que lo dice la morena/ siempre nos vamos a cogé//.

893602

2019-11-29T20:20:20-05:00

article

2019-11-29T20:20:39-05:00

dcarranza_74

none

Ricardo López Solano - Especial para El Espectador

Nacional

"Las sabanas del diluvio", el clásico del vallenato que cumple 80 años

72

6658

6730

 

¿Qué pasa con el PAE en Atlántico?

Gente de bien