Tres fallos de la Corte Suprema de Justicia en materia laboral

Lo que un empleado debe saber

La Sala Laboral de ese tribunal publicó recientemente dos interesantes sentencias sobre las obligaciones y responsabilidades de los empleadores en asuntos de seguridad industrial y laboral. Según otro fallo, el pago del canon de arrendamientos a trabajadores es salario en especie.

Para trabajos en altura deben cumplirse estrictas normas de seguridad. / IStock

Responsabilidad en desastres naturales

No todo desastre natural tiene el carácter de fuerza mayor, razón por la cual el empleador no puede alegar su falta de responsabilidad en los daños que pueda sufrir el trabajador contratado.

“...debe clarificarse que para que la fuerza mayor se constituya en causa de exoneración de responsabilidad debe ser de una naturaleza tal que, en principio, no guarde ninguna relación con el trabajo contratado al ocurrir el accidente, pues la deuda de seguridad que corresponde al empleador empieza por no ubicar al trabajador en una circunstancia que no pueda controlar, o de la que desde el inicio entienda va a causar daño, así que cuando además del grave peligro al que lo expone, utiliza elementos de seguridad incipientes, es evidente que se genera la obligación de indemnizar”.

La precisión corresponde a la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia, que en fallo del 8 de marzo de este año aclaró que la fuerza mayor debe tener un carácter de imprevisible, es decir, que en condiciones normales sea improbable la ocurrencia del hecho en las labores ordinarias que se contraten, al punto que la frecuencia de su realización, de haberse contemplado, sea insular y en ese sentido pueda predicarse sobre su carácter excepcional y por tanto sorpresiva.

Señaló que la obligación del contratista en la seguridad del trabajador para la construcción de obras en zona de derrumbes no se extingue con el suministro de botas, casco y herramientas, sino que también es necesario un sistema de alarmas eficiente, un control más específico sobre el trabajo, un equipo entrenado para resolver las contingencias ante los derrumbes y áreas de evacuación. 

El salario en especie

El pago del canon de arrendamiento de vivienda al trabajador, cuando este concepto esté ligado a la labor que le fue encomendada, constituye salario en especie. Igual ocurre con los pagos efectuados por la educación de los hijos del empleado.

Así lo concluyó la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia al resolver una demanda de casación interpuesta por un trabajador. En el fallo, del 29 de marzo de 2017, ese tribunal fue enfático en afirmar que en estos casos el empleado enriquece su patrimonio, en tanto que de su peculio no tiene que realizar erogación alguna a efectos de cubrir esta obligación.

“Constituye salario no sólo la remuneración ordinaria, fija o variable, sino todo lo que recibe el trabajador en dinero o en especie como contraprestación directa del servicio, sea cualquiera la forma o denominación que se adopte…”, siendo, en consecuencia, una remuneración ordinaria y permanente que recibió el demandante como contraprestación directa del servicio, que constituye, tal como lo estatuye el artículo 129 del Código Sustantivo del Trabajo, modificado por el 16 de la Ley 50 de 1990, salario en especie, el cual sí enriquecía su patrimonio, porque de su peculio no tenía que cancelar la totalidad de ese concepto...”. 

Accidentes por trabajo en alturas

En el siguiente fallo de la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia, el tribunal analizó si el accidente de trabajo en el que perdió la vida un trabajador en altura obedeció a culpa suficientemente comprobada del empleador, o si por el contrario la imprudencia y excesiva confianza del trabajador en la ejecución de sus actividades laborales exime de responsabilidad al contratante.

En sentencia del pasado 21 de junio, ese tribunal advierte que las disposiciones en seguridad y salud en el trabajo y de riesgos laborales han sido unívocas en comprometer al empleador a cuidar y procurar por la seguridad y salud de los trabajadores, y adoptar todas las medidas a su alcance para prevenir los accidentes y enfermedades profesionales.

En ese contexto, dice, la obligación del empleador en la seguridad del trabajador contra caídas por trabajo en alturas no se extingue con el suministro de dotaciones de los elementos mínimos de seguridad industrial necesarios para el desarrollo de sus funciones, con charlas sobre seguridad industrial, con la afiliación al sistema de riesgos laborales o la práctica de exámenes médicos para determinar su aptitud física para desplegar esta labor. Por el contrario, la Corte Suprema de Justicia precisó que estas obligaciones van más allá, porque debe exigirse el cumplimiento de normas de seguridad en el desarrollo de la labor y, de ser necesario, prohibir o suspender la ejecución de los trabajos hasta tanto se adopten las medidas correctivas. Lo anterior en el entendido de que en el ámbito laboral deben prevalecer la vida y la seguridad de los trabajadores sobre otras consideraciones.