Los 20 expandilleros que decidieron dedicarse al turismo

Este miércoles se graduaron como guías turísticos después de hacer un curso intensivo de cinco meses en la Universidad del Externado. Los recorridos por el barrio Egipto los hacen martes y jueves a las 11:00 am, desde el Chorro de Quevedo.

/ Foto: Archivo El Espectador
La principal motivación de un grupo de 20 jóvenes del barrio Egipto para dedicarse al turismo fue darle un ejemplo distinto a sus hijos. Así lo explica Jaime Vargas, uno de los líderes, y expandillero, de este barrio de La Candelaria que hace cinco meses empezó un curso intensivo en la Universidad Externado para graduarse como guía turístico. 
 
Los 20 jóvenes pertenecían a las bandas “Los Pilos” y “Los Gasolinos”, pero decidieron cambiar después de que se cuestionaran sobre el estigma que había en su barrio: “Nos cansamos de ver a nuestros hijos cogiendo la droga, que mataran pelaos de 15 o 16 años, que estuvieran presos, que perdieran su juventud para estar detrás de nada. Nosotros cambiamos por ellos”.
 
Buscaron entonces algo, un nuevo oficio al cuál dedicarse y que, además, les permitiera mostrarles a los bogotanos y a los turistas una cara positiva del barrio Egipto, en el centro histórico de Bogotá. Se aprovecharon entonces del potencial de una de las zonas más antiguas de la capital: “Viendo que tenemos el patrimonio, un barrio muy bonito, vimos la opción en el turismo” explica Vargas.
 
Así surgió la alianza con la Alcaldía de Bogotá, la Junta de Acción Comunal y la Universidad Externado para capacitarse en turismo, porque, cuenta Vargas, para acompañar a las personas no necesitan estudios, pero sí para saber “por qué el camino es en piedra, por qué las casas son antiguas y no en bloque sino en adobe”. Durante cinco meses se prepararon en un curso intensivo y este miércoles, a las 6:00 pm, se graduaron como guías turísticos.
 
Ahora esperan no solo cambiar el estigma que hay alrededor de su barrio (donde “solo se veían denuncios de atracos y de bandas criminales”), sino que también buscan volverse un ejemplo para otras zonas de Bogotá señaladas de inseguras como “como en Ciudad Bolívar, en Usaquén, en San Cristóbal”, puesto que, se pregunta Vargas, “si pudimos salir adelante, ¿por qué otras personas no pueden?”.
 
Para poder llevar a cabo este proyecto, además, se aliaron con clústers turísticos, con la Alcaldía, la Junta de Acción Comunal, universidades, colegios y con “la gente que quiera conocer las problemáticas que nosotros tuvimos acá”.
 
Vargas termina la entrevista acelerado. Debe salir para ir a la ceremonia de graduación y aún no ha terminado de arreglarse, pero antes da un último detalle: los recorridos ya empezaron a hacerlos los martes y jueves a las 11:00 am en el Chorro de Quevedo.