Los que recogerán el desorden en Villavicencio tras la visita del papa Francisco

En la visita de un papa defensor del medio ambiente, unos 150 recicladores estarán dispuestos en diferentes puntos de la ciudad donde hay eventos para recoger las casi 1.000 toneladas de desechos que pueden dejar este viernes los feligreses en Villavicencio.

Los 150 recicladores que participarán de la recuperación de la ciudad tras la llegada de Francisco a Villavicencio, están motivados porque sus ganancias podrían triplicarse este viernes.Cortesía

En los 20 años que lleva Rosalba Cárdenas de estar levantándose todos los días a recoger basura en las calles de Villavicencio, la de este viernes será la jornada de trabajo más importante que haya tenido. Tuvo que dormir apenas tres horas y, puesto que vive al otro extremo de la ciudad de donde se realizará la misa campal, decidió madrugar más para no fallarle a la asociación de recicladores a la que pertenece, ni a la ciudad. (Vea esl especial de la visita del papa Francisco a Colombia)

“La gente ya no nos discrimina tanto, porque antes sí nos trataban de desechables, drogadictos y ladrones. Hoy ya saben que somos personas muy importantes para el medio ambiente y ha aprendido a respetarnos y valorarnos más”, dice Rosalba con una amplia sonrisa que dibuja en su rostro ya quemado por esas largas jornadas al Sol, pero emocionada de la misión que le asignaron.

Ella y otros 150 recicladores de la capital del Meta tendrán la tarea de recoger el desorden que dejen las 500.000 personas que lleguen a esta ciudad para ser testigos de la visita del papa, el evento más grande que ha tenido la Orinoquia.

Villavicencio produce alrededor de 480 toneladas diarias de desechos, pero para este 8 de septiembre las autoridades calculan que esa cifra podrá duplicarse y acercarse a las 1.000 toneladas. Por eso la administración municipal decidió darle vía libre a las cuatro asociaciones de recicladores legalmente constituidas para que apoyen a la empresa Bioagrícola del Llano, encargada de la recolección, y de paso “hacerles el milagrito” de duplicar las ganancias por una jornada extenuante de trabajo.

“Somos cocientes de que llegamos de primeras y nos vamos de últimas porque al final debemos quedarnos a separar los residuos que dejen tirados. Serán por lo menos unas 15 horas de trabajo, pero vale la pena además porque a lo mejor podemos ver al papa más cerca. Para nosotros es un orgullo estar ahí”, afirma Rocío Segura, presidente de Héroes del Planeta, una de las asociaciones recicladoras. (Lea también: “La sociedad no sólo se hace con los ‘purasangres’”: papa Francisco)

Aunque hay 600 trabajadores que se dedican a esta labor en la ciudad, apenas 384 han decidido agremiarse y 210 recibieron capacitaciones del Sena para mejorar sus competencias laborales.

En la misa campal, el más masivo de los tres eventos previstos que tendrá Su Santidad en esta capital, habrá dispuestos 39 contenedores para que las personas depositen sus desechos, pero los 80 recicladores destinados allí, estarán debidamente uniformados recorriendo palmo a palmo las 44 hectáreas del lote llenando sus costales con botellas, papeles y todo lo que pueda reutilizarse.

“Yo recojo diariamente unos 300 kilos de basura, sudándola desde temprano. Pero calculo que para el viernes podré tener unos 500 kilos, aunque más que peso yo calculo que será volumen lo que se recoja”, precisa Rosalba.

La función de este ejército de recicladores será disponer de los residuos sólidos en los contenedores en cada uno de los eventos y evitar proyectar imagen de desorden ante los visitantes y luego, al final de la jornada, quedarse para clasificar lo que puede ser reutilizable.

“Luego de las capacitaciones y la manera en que se ha organizado el trabajo con ellos, creemos que pueden tener ganancias superiores al millón de pesos por persona esperemos que sea así. La petición a los feligreses es que respeten su labor y les faciliten no mezclando lo orgánico con lo   reutilizable”, dijo Jennifer Aroca, secretaria de Medio Ambiente de Villavicencio, quien coordinó esta labor.

La funcionaria, quien también escogió el árbol que sembrará el papa en el parque los Fundadores, asegura que no es casualidad que a él que le importa tanto la naturaleza esté en Villavicencio, pues esta ciudad es puerta a todo el ecosistema de la llanura y la amazonia.

Entre tanto Rosalba, que no pierde la esperanza de saludar a Su Santidad Francisco, y a la que su discurso no le es indiferente, sabe de los mensajes que ha dado desde Roma para la protección del medio ambiente en el que su trabajo como recicladora juega un papel muy importante. Tampoco ha leído Laudato Si, la encíclica que el Sumo Pontífice publicó en el 2015 en la que resalta precisamente el cuidado del planeta como nuestra casa común y en el que la naturaleza es trascendental para la existencia del ser humano; sin embargo, tiene con claridad meridiana cuál sería su recado para el ilustre visitante del viernes:

“Así como pide que oremos por él, yo le pediría que orara por los recicladores, para que podamos contribuir a frenar el calentamiento global y el cambio climático. Que rece para que haya agüita y que la gente tome por fin conciencia de que debe respetar a la naturaleza”, puntualizó Rosalba.