Los reparos a la inversión para la Feria de Cali virtual

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Con la emergencia sanitaria por cuenta del coronavirus, y en momentos en que crecen las alertas en ciertas zonas ante el repunte de casos y contagios, las celebraciones tradicionales del país han tenido que reagendarse o acomodarse a la nueva realidad. En Medellín, por ejemplo, la Feria de las Flores, que comienza este domingo, tendrá una programación 100 % virtual, ante la declaratoria de alerta roja hospitalaria, mientras que el Carnaval de Barranquilla, que habitualmente se realiza en febrero, quedó suspendido.

Entre tanto, la tradicional Feria de Cali también se llevará a cabo de manera virtual en diciembre, aunque la inversión de los $11.000 millones anunciada por la Alcaldía para su ejecución ha levantado una polvareda y arreciado las críticas contra la administración local por la destinación de recursos, sobre todo en momentos en que el país intenta comenzar la recuperación económica y social que han dejado casi ocho meses de pandemia.

Desde varios sectores políticos se levantaron voces en contra de la aprobación del presupuesto planteado desde la Alcaldía de Cali y la Corporación de Ferias, Eventos y Espectáculos de Cali (Corfecali), con el argumento de que las prioridades de la ciudad deberían ser otras.

“Con tantas necesidades que hay en la sociedad de Cali, con las vías en mal estado, la inseguridad desbordada, niños que durante la pandemia no pudieron acceder a buenos estudios por falta de una herramienta como una tableta o un celular, y un comercio cerrado y quebrado, pienso que ese dinero podría servir para muchas otras necesidades”, aseguró Roberto Ortiz, concejal del movimiento Firmes con Chontico.

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A la discusión se le suma la necesidad de reactivar la economía de Cali, más si se tiene en cuenta que la Feria contrata entre 6.000 y 7.000 artistas locales para sus eventos. De hecho, el sector cultural abarca un ecosistema que incluye a 21.000 personas, según explica Alexánder Zuluaga, gerente de Corfecali. “Las inversiones del Estado servirán para movilizar la economía de quienes han sufrido los mayores estragos, como los bailarines de salsa, las orquestas, los grupos folclóricos, los circos, los humoristas”, aseguró a El Espectador el alcalde de la ciudad, Jorge Iván Ospina.

Para los colectivos artísticos, orquestas y cantantes, la decisión de hacer la Feria de Cali fue bien recibida después de un año en el que estuvieron totalmente parados y los eventos se cancelaron. “Cali lo necesita porque la feria dinamiza la economía de la ciudad. No importa la manera en la que se haga, porque no son solo los músicos o los bailarines; son todas las personas que están detrás de cada uno de ellos; es decir, los productores, los creativos, la logística, los diseñadores. Es un ecosistema bastante grande, por el cual siempre se van a ver beneficiados en los tiempos de feria”, señala Richie Valdés, cantante y presidente de una de las asociaciones de artistas de Cali.

En cuanto a cómo se invertirán específicamente los $11.000 millones, se estableció que el 70 % de este presupuesto irá destinado a los artistas y su entorno, distribuidos así: “El 48 % es para los artistas directamente, un 9 % va para todo lo que hay detrás del artista; el 13 % restante es para toda la parte técnica para que puedan hacer sus espectáculos”, aseguró el gerente de Corfecali.

El problema radica en que estos datos no han sido explicados detalladamente al Concejo de la ciudad ni a los habitantes de la capital del Valle del Cauca. Para Diana Rojas y Fernando Tamayo, concejales de la ciudad, el nudo del asunto no es la realización del evento, sino la cifra y su destinación, pues aseguran que el evento no se puede convertir en algo para pagar favores políticos, sino que tiene que beneficiar y verdaderamente reactivar el sector cultural de Cali, que fue el primero que paró y de los últimos que volverá con su actividad normal al 100 %.

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“Yo creo que hoy lo más importante es que el alcalde entregue los detalles de dónde se le ocurre o cómo la administración está planteando un gasto de $11.000 millones en una feria virtual. Poder saber qué se espera con ese dinero, porque si bien es importante el debate que se está haciendo alrededor de la importancia de la reactivación del sector cultural, pues aquí también es importante saber cómo se garantiza que esos $11.000 millones en una feria virtual les van a llegar a los artistas. Cuántos artistas, por cuáles eventos, a cuáles escuelas de salsa, a cuáles orquestas y mucho más cuando se compara lo que costó una feria los años anteriores”, aseguró Diana Rojas, concejal del Partido Liberal.

No obstante, desde Corfecali insisten en que hay una tendencia a pensar que la producción y realización de un evento con público tiene un mayor costo que la de uno virtual, pero el cambio radica en que “el énfasis ya no se pone en la tarima, ni en las vallas, sino que se pone en el tema digital, lo cual es más costoso. El mapping es más costoso que cualquier valla y una apuesta técnica tradicionalmente contaba con máximo cuatro cámaras, en este caso solo las grabaciones van a tener por lo menos catorce cámaras, pero habrá eventos que requieran más”.

La polémica se da en medio de las muchas dificultades que plantea la pandemia. La Feria de este año está planteada desde la virtualidad, pero también se realizarán eventos en las comunas de la ciudad con la idea de tener algo de presencialidad. “Sí hay una situación de un rebrote y una cuarentena estricta donde no hay posibilidad de encontrarse y reunirse, pues yo creo que tampoco vamos a ir en contra de la vida. En los análisis que estamos realizando es que en Cali para el mes de diciembre quizá no haya una situación de confinamiento extremo o de cuarentena obligatoria”, dijo el gerente de Corfecali.

La entidad también confirmó que a todos los artistas se les harán pruebas, para confirmar que no hay riesgo de contagio y cuidar a todos los implicados en la realización de los eventos. Además, aquellos que tengan algún síntoma que pueda indicar la presencia del COVID-19 tampoco podrán participar en los eventos. Todo esto se hace con la intención de evitar un brote dentro de la Feria y así poder cuidar a aquellos que participen.

Al tema de la virtualidad de la Feria se suma el de los alumbrados navideños, que también ha generado polémica. Este año la iluminación se hará de manera móvil, para evitar congregaciones de personas en las zonas en las que normalmente instalan las luces.

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Desde la Alcaldía de Cali aseguran que la idea de que el alumbrado sea móvil es precisamente para evitar que la gente se concentre en unos pocos puntos de la ciudad. “El alumbrado como tradicionalmente se realiza en la ribera del río congregaría a 3.000 personas por día, que multiplicado por treinta días serían casi 900.000 personas”, aseguró el alcalde Ospina.

“El concepto de este alumbrado gira en torno a una familia tradicional de Cali, a una familia popular que vive con sus abuelos, padres y una niña de seis años llamada Esperanza, quien ha padecido la pandemia y la enfermedad del COVID-19, y nos va a contar, a partir de una apuesta pedagógica y teatral, la forma de cuidarnos y ser resilientes ante la pandemia”, refirió a El Espectador el gerente de Empresas Municipales de Cali (Emcali), Juan Diego Flórez.

En el Concejo de la ciudad también hay ciertas dudas sobre este alumbrado. Si bien la plata para este está designada en el acuerdo 434 del 2017 en su artículo 117, por el cual se destina el 10 % del presupuesto del alumbrado público para las luces que adornan la ciudad en diciembre, algunos concejales aseguran que hay una falta de coherencia en la intención de que la gente se quede en casa, pero al mismo tiempo hacer una puesta en escena, así que generará aglomeraciones.

“El alumbrado cuesta $10.000 millones y va a ser móvil; es decir, lo van a llevar por los barrios, y eso va a generar aglomeraciones. La cifras otra vez están aumentando no solo acá, en el mundo entero. Entonces llevar una caravana a un barrio popular significa que la gente va a salir a aglutinarse en las calles y vamos a tener contagios”, aseguró el concejal Roberto Ortiz.

El problema de coherencia que ven algunos concejales no se queda ahí. Fernando Tamayo, del Partido Conservador, asegura que, con las cifras de COVID-19 que hay en Cali y con el alumbrado móvil tal como está planeado, se ve una clara incoherencia por parte de la administración, que quiere hacer la Feria de Cali y un Halloween virtual, pero generará que se presenten aglomeraciones cuando el alumbrado pase por las comunas.

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