Los reparos del Concejo de Manizales al programa de 'zonas azules'

Aunque el programa fue ideado para facilitar el parqueo organizado de vehículos, los concejales advierten que está generando problemas de movilidad.

Las zonas azules son espacios destinados al parqueo o estacionamiento organizado de vehículos en la ciudad de Manizales. Tomada del diario La Patria.

Desde el Concejo de Manizales se cuestionó la funcionalidad del programa de ‘zonas azules’, promovido por la Alcaldía de la capital de Caldas y con el que se organizan espacios destinados al parqueo de vehículos en la ciudad.

El programa, que actualmente funciona en 127 zonas de la población de forma permanente y en cinco de manera ocasional, se distribuye en los sectores del Centro, El Cable, coliseos mayor y menor, Avenida Cumanday, entre otros; y cuenta con orientadores encargados del recaudo.

Sin embargo, para el concejal Luis Gonzalo Valencia, quien propuso la discusión en el cabildo, el programa ‘zonas azules’ –operado por la Asociación de Personas con Discapacidad (APD)está afectando la movilidad.

“Necesitamos saber cómo están funcionando, veo el desorden en el sector del cable, donde se ubican hasta 50 motos que obstaculizan la movilidad de los carros y esto pasa también en la Carrera 23 con 27, en la Galería; nos llenamos de zonas azules, no contamos con un estudio técnico que arroje información importante, si estas son necesarias en la ciudad, si están ayudando o por lo contrario afectando la movilidad”, sostuvo el concejal.

Ante los cuestionamientos, el secretario de Tránsito y Transporte, Andrés Felipe Taba, explicó que la Alcaldía realiza un estudio técnico para la ubicación de las zonas azules, sin que se afecten vías principales para no generar traumatismos en materia de movilidad.

“Se verifica que la necesidad exista, los técnicos en señalización de la Secretaría revisan si la zona que se está solicitando cumple con los requisitos; que no afecten las arterias principales y secundarias donde el servicio público tenga circulación, que sean vías amplias donde se puede dar el estacionamiento y el tránsito de los vehículos”, aseguró el funcionario.

Aunque el programa cuenta con amplio respaldo por parte de los cabildantes, en gran medida debido a su componente social, los concejales señalaron que es necesario potenciarlo y someterlo a revisión para que pueda cumplir de mejor manera con su propósito.

“Debemos revisar algunos espacios, donde puede que la zona azul genere puntos críticos en la movilidad, creo que eso sí hay que revisarlo por parte de la Secretaría de Tránsito. También revisar otros medios que le permita a los ciudadanos pagar una mensualidad o anualidad por el uso de las diferentes zonas azules y esto puede generar más caja para el mismo programa”, manifestó el concejal Juan Sebastián Gómez.

Por su parte, Gloria Yaneth Quitian, administradora de APD, resaltó que 208 personas en condición de discapacidad estén vinculadas al programa, así como madres cabeza de hogar y adultos mayores, quienes –según Quitian– funcionan como cooperantes y no como vigilantes de los vehículos.

“Las personas que prestan los servicios en las zonas azules no son cuidadores ni vigilantes, como lo dice el respaldo del tiquete, estos actores contribuyen a un efectivo parqueo, regulado y organizado en la ciudad y se convierten en una red de cooperación ciudadana”, explicó la administradora de APD.

La administración municipal también defendió los resultados del programa e indicó que permite el recaudo anual de recursos por el orden de los $700 millones.

“El modelo de zonas azules permite el recaudo aproximado de 700 millones de pesos al año, que se distribuyen entre la Asociación de Personas con Discapacidad (73 % de lo recaudado para pago de salarios y beneficios al contrato establecido por medio de la Secretaría de Salud) y el municipio de Manizales (27 %)”, sostuvo el secretario de Salud, Carlos Humberto Orozco.

No obstante, Andrés Felipe Oliveros, Fiscal de APD, advirtió que a la fecha el recaudo ha sido inferior a las obligaciones que tienen, lo que pondría en riesgo no solo la operación del programa, sino el salario de los orientadores.

“Nos preocupa como entidad operadora que no se siga cancelando el costo del tiquete por hora, porque en ese caso no vamos a tener los recursos suficientes para seguir dándole cumplimiento a la carga prestacional que tenemos (…) mi llamado a la ciudadanía es a que hagamos efectiva la norma, cancelando el uso del espacio público, porque de lo contrario, lo único que se genera es mendicidad”, señaló Oliveros.

En el Concejo se destacó además la implementación de un nuevo modelo de contratación de los orientadores, quienes pasaron de tener un recaudo basado en la venta de tiquetes a una contratación laboral, lo que les permite acceder al sistema de salud mediante el régimen subsidiado, pago de la pensión y riesgos profesionales. No obstante, el nuevo modelo no comprende el pago de horas extras, situación que fue criticada en el cabildo.

“El pasado 5 de junio inició una nueva etapa, con el cambio de vinculación de las personas orientadoras de las Zonas, con una contratación que les garantiza un salario fijo, el pago de salud, ARL, eso es dignificar aún más la labor que estas personas hacen; queda ya en el pasado la preocupación si llegaron o no carros, pero la pregunta es el reconocimiento de las horas extras”, expresó el concejal Julián Fonseca Arias.