Los retos del nuevo alcalde de Cartagena

Hay expectativa en la Heroica por el decreto que el presidente Santos debe emitir para fijar la fecha de las elecciones atípicas en las cuales se decidirá quién es el sucesor del fallecido Campo Elías Terán.

Por orden judicial el mercado de Bazurto debe ser trasladado  / Cortesía José Enrique Rizo Pombo
Por orden judicial el mercado de Bazurto debe ser trasladado / Cortesía José Enrique Rizo Pombo

El salario del alcalde de Cartagena hasta el 31 de diciembre de 2013 era de $6’994.362 mensuales, un sueldo bastante modesto si se lo compara con el de cualquier ejecutivo de los sectores portuario, turístico o industrial de la ciudad. Sin embargo, la rapiña por ocupar el llamado “primer cargo del Distrito”, a pesar de que el ganador de las elecciones atípicas que deberá convocar por decreto el presidente Juan Manuel Santos sólo permanecerá en él hasta diciembre de 2015, ha adquirido ribetes de batalla campal.

Por esa silla vacía no sólo se enfrentan una decena de aspirantes (ver Sonajero político). Detrás de los más opcionados, las más disímiles casas políticas de la región y empresarios de todos los sectores de la economía luchan denodadamente porque sus candidatos sean los triunfadores. Y no es para menos: quien asuma como nuevo alcalde de Cartagena tendrá en sus manos el manejo de proyectos de gran envergadura, cuyos valores, según los cálculos más conservadores, podrían superar los $4 billones, y nadie quiere estar lejos de quien reparta ese gran ponqué contractual.

Podría ser que el nuevo alcalde de Cartagena, por causas altruistas, se sacrifique ganando sólo $6’994.362 mensuales y no otras sumas muy superiores en el sector privado. Podría ser que su propósito sea darle el mejor de los usos a un presupuesto que para este año se tasó en $1,036 billones. Pero podría ser que lo haga para tener el poder de decidir el futuro de decenas de macroproyectos, los cuales, en últimas, determinarán el futuro de toda Cartagena.

Estos son los grandes proyectos que el próximo alcalde deberá sacar adelante.

Plan maestro de drenajes

Cada vez que llueve Cartagena se inunda, y en algunos casos se producen derrumbes que dejan como resultado centenares de damnificados. Para resolver ese problema, uno de los más graves que padece la ciudad, existe la necesidad de acometer un plan maestro de drenajes pluviales, cuyo costo, aunque no se ha determinado ya que los diseños de ingeniería de detalle no están completos ni se ha calculado la compra de predios, supera, sin embargo, los $900.000 millones. Sea cual sea la fórmula que se busque para financiar este megaproyecto —se habla de una eventual asociación público-privada—. quien se gane esta tajada de la torta diseñará, construirá, operará y mantendrá el sistema durante un tiempo indeterminado, pero también facturará a la mayoría de los cartageneros, durante el mismo lapso, el valor del servicio más la respectiva tasa interna de retorno.

 

Licitación para servicio de aseo, trasaldo de Bazurto y la construcción de la Quinta Avenida

La concesión del aseo de la Heroica, un negocio que les representa a los operadores actuales un ingreso mensual de $3.600 millones ($43.200 millones al año), se vence en mayo de 2014. El nuevo alcalde deberá liderar el respectivo proceso licitatorio, pero —según advierten unos veedores— podría optar por autorizar una ampliación del contrato vigente.

Otros negocios que dependerán de la voluntad del nuevo alcalde son: el traslado del mercado de Bazurto, calculado en cerca de $60.000 millones, y la concesión del corredor de carga que, según ha dicho el dirigente gremial William Murra Babún, deberá terminar en noviembre de 2015.

Pero para varios analistas, las joyas de la corona corresponderían en realidad a otras iniciativas que podrían concesionarse o desarrollarse bajo la figura de las APP. La construcción de la Quinta Avenida de Manga y la ampliación del malecón de Bocagrande, entre otros proyectos que otras administraciones no han podido realizar, vienen siendo promovidos en la actualidad y podrían ser adjudicados por el próximo mandatario.

Del mismo modo se habla de una serie de macroproyectos inmobiliarios que, aunque de iniciativa privada, dependen para su desarrollo del visto bueno del alcalde. No es casualidad que varios de los más sonados escándalos que estremecieron a la ciudad durante la administración que se trunca tuvieran que ver con el desarrollo de la Zona Norte y, sobre todo, con la construcción de un hotel, un moderno conjunto habitacional y un multicentro de talla internacional a un lado de Chambacú, un área protegida por la Unidad de Patrimonio del Ministerio de Cultura.

 

Suministro de agua potable

Otro problema que tiene Cartagena y que deberá resolverse a corto plazo es el suministro de agua potable a las zonas donde se proyectan nuevos complejos urbanísticos. De acuerdo con expertos, la primera inversión deberá realizarse en la construcción de una nueva planta de tratamiento, cuyo valor dependerá de su ubicación, pero que, en todo caso, no será menor a $500.000 millones.

 

El negocio de Transcaribe

La clave para solucionar los graves problemas de movilidad que padece Cartagena es la culminación de las obras de Transcaribe y, sobre todo, el inicio de su operación, para lo cual deben comprarse 33 articulados, 195 padrones y 495 busetas nuevas, construidas con la tecnología necesaria para el control de flota. Ese, se asegura, es otro gran negocio: según cálculos de la administración, el valor de estos vehículos, actualmente, es de cerca de $225.000 millones, a los que hay que sumar los casi $150.000 millones que cuesta la chatarrización de los vehículos viejos, para un total de $375.000 millones.

Según cálculos realizados por el colectivo Cartagena Visible, con base en unos pliegos de la propia Transcaribe, la idea es entregar la operación del sistema a tres grandes concesionarios, conformados por transportadores locales, socios estratégicos y algunos bancos. El período de la concesión sería de 14 años. Los ingresos se calculan sobre la demanda de pasajeros multiplicada por la tarifa, regulada por el ente gestor. Haciendo un cálculo de 400.000 pasajeros por día a $1.800 —la tarifa en 2014—, serían $720 millones diarios. Multiplicados por 365 días, y luego por los 14 años de la operación, el resultado es un número que no cabría en lo que resta de esta nota.

Sonajero político

Si las elecciones fueran el próximo domingo y participaran en ellas únicamente las tradicionales casas políticas locales, el ganador estaría entre Dionisio Vélez Trujillo, Miguel Navas Meissel, María del Socorro Bustamante y Jorge Mendoza Diago. Así lo aseguran varios analistas, basados, sobre todo, en la correlación de fuerzas que se vislumbra en el Concejo.

Dionisio Vélez Trujillo

Administrador de empresas. Empresario del sector educativo. Fue candidato en las pasadas elecciones, en las cuales obtuvo 47.870 votos. Fuentes cercanas a su campaña aseguran que los partidos Liberal y Conservador podrían concederle el aval.

Miguel Navas Meissel

Empresario. Fue gobernador de Bolívar y Sucre y varias veces candidato al Concejo y la Alcaldía de Cartagena. El aval le sería otorgado por la dirección nacional del Partido Conservador, donde tiene varios amigos.

María del Socorro Bustamante

Fisioterapeuta. Fue concejal de Cartagena por cuatro períodos consecutivos. En las pasadas elecciones aspiró a la Alcaldía, alcanzando 52.305 votos. Podría contar con el aval del PIN o de Cambio Radical.

Jorge Mendoza Diago

Ingeniero civil. Fue gobernador (e) de Bolívar y gerente de Transcaribe y de las extintas empresas públicas de Cartagena. Un sector de Cambio Radical, así como de la U, gestionan el respectivo aval.

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