Lupa a edificio vecino de Space

La unidad residencial de dos torres, a pocos metros de la que se derrumbó el 12 de octubre, fue evacuada el martes por recomendación de la Alcaldía de Medellín y la constructora.

Tras una inspección detallada al edificio Continental Towers, se encontraron fallas en losas y vigas. / Luis Benavides

Hace ocho meses, cuando llegó a vivir a la torre 2 de la unidad residencial Continental Towers, Augusto Veloza Torres notó que en su apartamento había fisuras. Lo mismo observaron otros residentes del conjunto, ubicado en la exclusiva zona de El Poblado de Medellín y también construido por la empresa Lérida CDO, la misma que edificó el Space.

Camilo Ballesteros, residente que recibió el apartamento en mayo de este año, también se percató de los problemas, y al notificarle a la constructora ésta le respondió que probablemente se trataba de un problema de asentamiento. Le recomendaron que esperara un poco más.

Augusto Veloza, en compañía de su esposa e hijo, vio el sábado 12 de octubre caer la torre 6 de la unidad residencial Space, una tragedia que dejó 11 personas muertas, dos heridas y decenas de damnificados, pues también fue necesario evacuar a los residentes de la unidad Asensi. Ante semejante tragedia, Veloza y varios habitantes de Continental Towers decidieron evacuar el edificio al otro día. “Ese día yo denuncié que la torre número 2 tenía unas grietas bastante graves y una de las columnas estaba muy deficiente”, cuenta.

Sin embargo, Continental no fue evacuada completamente porque el Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Emergencias y Desastres de Medellín (Dagrd), tras una inspección técnica realizada el 13 de octubre, no halló un peligro inminente. Los residentes, sin embargo, manifestaron en ese momento diferentes daños: en la zona de parqueaderos, en un apartamento, en muros divisorios y en las escaleras internas de un apartamento.

También salieron a relucir las palabras que les había dicho días antes Jorge Aristizábal Ochoa, el consultor que el viernes 11 de octubre dijo que en Space “no había en absoluto ningún peligro”. Durante una reunión que sostuvo el presidente del consejo de administración con los propietarios de Continental, se recordó que Aristizábal les había asegurado que Continental era uno de los edificios más seguros.

Tras una inspección más detallada a la unidad residencial, se encontraron fallas en losas y vigas. Entonces, el pasado martes a las 7:00 de la noche, 17 días después de la caída de la torre 6 del Space, el Dagrd y técnicos de Lérida CDO les recomendaron a la totalidad de residentes de Continental Towers —100 personas de 45 familias— que evacuaran el edificio.

Algunos de ellos regresaron ayer con la esperanza de recuperar sus pertenencias. La orden, sin embargo, es contundente: no entrar a las casas a realizar trasteos.

Por su parte, funcionarios de la Alcaldía, voceros de CDO y la Personería, entre otros, se reunieron ayer para abordar el tema y tomar medidas. Se acordó, en primer lugar, conformar grupos de trabajo para resolver las inquietudes más urgentes de los residentes, como qué va a pasar mientras los damnificados consiguen casa nueva y qué sucederá con el tema de los servicios públicos o con las obligaciones financieras que se tienen con los bancos.

Lo que sí está claro es que durante dos meses, aproximadamente, no será posible habitar el edificio Continental. En este período la constructora —así lo indica el Dagrd— deberá realizar una análisis de vulnerabilidad y de patología que determine si la edificación tal y como está construida cumple con lo especificado en la normatividad. Es decir, “si las averías presentes son consecuencia de los asentamientos normales de la edificación, producto de la consolidación del suelo por las cargas de la estructura, o corresponde a deformaciones no estimadas de los elementos estructurales de soporte”.

Algunos residentes, sin embargo, no quisieran volver a los apartamentos. “Lo que quiero es que nos devuelvan el dinero”, dice Álvaro Ruiz, damnificado por el desalojo. Ante este tipo de posturas, Mauricio Ballesteros, nombrado como vocero de los afectados, dice que el tema del dinero aún no se ha abordado: “Seguramente habrá que tocarlo en algún momento. Primero habrá que conocer el resultado de los estudios”.

Ante lo ocurrido en Continental, Pablo Villegas, gerente de la constructora CDO, asegura que la decisión de reubicar a las familias de manera preventiva se tomó con el objetivo de evitar “nuevos insucesos”. “Acompañaremos a las familias mientras puedan volver a sus hogares”, aseguró.

Aparte de Continental Towers, la constructora CDO tiene otros 10 proyectos que, según figura en su página web, están en venta. Los apartamentos —estratos seis, dos alcobas, dos baños, garaje, gimnasio, piscina, cancha de squash y cancha múltiple— son ofrecidos a precios que van desde los $257 millones.

Además, entre los cuatro proyectos vendidos en ejecución está Altos de San Juan, urbanización de 1.034 viviendas ubicada en la Comuna 13 (San Javier). Allí, la Alcaldía de Medellín adquirió, el 27 de diciembre de 2012, 558 casas en desarrollo del programa de viviendas gratis del gobierno nacional por un valor de más de $3.000 millones.

Tras lo ocurrido en Space, el Instituto de Vivienda de Medellín ordenó una revisión estructural independiente del proyecto Altos de San Juan en su diseño, estructura, materiales utilizados y construcción, “para despejar dudas en relación con la estabilidad de estos inmuebles y darles así toda la tranquilidad a los beneficiarios de estas viviendas”.

 

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