Luto en Salgar, Antioquia

La emergencia, provocada por el desbordamiento de la quebrada Liboriana, fue declarada como calamidad pública. Lluvias seguirán.

Cerca de 333 personas resultaron afectadas con el desbordamiento de la quebrada Liboriana, en Salgar.AFP
Desde las 3:30 de la madrugada de ayer, el municipio antioqueño de Salgar ya no es el mismo. Quedó partido en dos por una creciente de la quebrada Liboriana, que provocó una avalancha de piedras, lodo y troncos que borraron casi por completo las calles de un sector de esa población, donde habitan 18 mil personas. La furia de las aguas destruyó 31 viviendas, arrasó a su paso con puentes, enseres, inmuebles y animales, y mató a por lo menos 61 habitantes que dormían en el momento del desastre. Las escenas dantescas, los alaridos de los heridos y de personas agonizantes rompieron abruptamente la tranquilidad de los salgareños, quienes vieron cómo varios de los suyos perdieron todo en segundos. 
 
El corregimiento La Margarita es el centro de esta nueva tragedia que enluta al país y, en el casco urbano, los barrios Las Peñitas y Los Mangos también resultaron afectados por el fenómeno natural.
 
Al momento del estruendo “el lamento era tremendo, se escuchaban gritos y alaridos, pero nadie podía hacer nada, estaba lloviendo y avanzaba la avalancha. Cuando logramos ver había cuerpos sin cabezas, sin piernas y sin manos”. Con estas palabras, un sobreviviente de la inundación le contó a Blu Radio el terror de quienes vieron pasar frente a sus ojos viviendas destruidas con personas en su interior. Filas de familiares esperaban frente al cementerio de Salgar, adonde eran llevados los cuerpos recuperados para su identificación, muchos de ellos mutilados y entre los que se veían restos de niños, constató un fotógrafo de la agencia AFP.
 
Tras la emergencia, el Gobierno declaró la calamidad pública para facilitar la destinación de recursos donde más se necesitan. El presidente Juan Manuel Santos, tras sobrevolar la zona del desastre, anunció el pago de una indemnización de $16 millones a cada familia damnificada y prometió obras de mitigación de riesgo para evitar catástrofes similares en el futuro. Al cierre de esta edición, desde el puesto de mando unificado, continuaban las labores de búsqueda de las personas desaparecidas, cuyo número era indeterminado. Sin embargo, la Defensoría del Pueblo, en un comunicado, señaló que versiones en proceso de verificación hablan de 150 pobladores cuyo paradero es incierto.
 
Entre tanto, 166 socorristas y personal de la Unidad de Gestión de Riesgo, la Defensa Civil, la Cruz Roja, la Fuerza Aérea y Bomberos atendieron a los afectados, evacuaron a los sobrevivientes a escuelas seguras y adelantaron la evaluación de daños.
 
Astrid Barrera, gerente de Servicios Públicos de Antioquia, indicó que la avalancha dejó a Salgar sin energía eléctrica, agua potable y gas. “Luego de una mesa de trabajo instalada, fue restablecida la energía eléctrica en el 95% del municipio y entró en funcionamiento una planta de agua potable que cubre al 60% del pueblo. El servicio del gas es del 95% de cobertura. El 5% faltante de energía eléctrica es en una zona del corregimiento La Margarita, donde se cayeron unos postes.
 
El director de Medicina Legal, Carlos Valdés, por su parte, aseguró que se dispondrá un cuerpo especializado para identificar las víctimas mortales. Un odontólogo, un antropólogo, un experto en rayos X, un dactiloscopista y un fotógrafo conformarán el equipo médico. Los heridos, cerca de 40, fueron trasladados al hospital Ciudad Bolívar, en Salgar. 
 
Seguirán las lluvias
 
Christian Euscátegui, director de Pronósticos y Alertas del Ideam, explicó que los primeros 15 días de mayo no llovió con la intensidad que se esperaba, por lo que la entidad anunció que a partir de este fin de semana se intensificarían las precipitaciones, sobre todo en la región andina. “Desde abril ha llovido cerca del 90% de lo que normalmente sucede en esa zona, pero de ese porcentaje el 50% se presentó en los últimos cuatro días, por lo que se saturaron los suelos y se originó el deslizamiento de tierra”, afirmó. 
 
En alerta roja están los municipios antioqueños de Anorí, Briceño, Campamento, Ituango, Salgar, Tarazá, Valdivia, Vegachí, Yalí y Yarumal. Euscátegui agregó que es posible que las lluvias, que se extenderán hasta junio, superen los niveles históricos. 
 
Y son precisamente los deslizamientos y las inundaciones los fenómenos que causan las mayores pérdidas de vidas y daños en viviendas. Según un informe de la Universidad de Antioquia, entre 1970 y 2011 las inundaciones ocasionaron el 43% de los daños en casas y el 10% de las muertes, y los deslizamientos causaron el 10% de las viviendas destruidas y el 36% de los decesos. “La presencia de llanuras bajas y valles aluviales facilitan la ocurrencia de inundaciones. El 12% del territorio nacional está localizado en áreas con una mayor susceptibilidad a inundarse”, dice el estudio.