Manizales: la sed fue anunciada

Desde mayo existía la alerta del riesgo en la planta Luis Prieto. Tres horas antes de la avalancha, gerente de Aguas de Manizales, dijo que no advertía riesgo. Diez días sin agua.

La emergencia por falta de agua que sufre Manizales fue previsible. Las autoridades locales conocían el riesgo desde meses antes y no se adoptaron las medidas oportunas para evitarla. Incluso, horas antes de la avalancha que dejó sin suministro a la ciudad, se habló de la preocupación por un posible desabastecimiento. A pesar de esto, el propio gerente de Aguas de Manizales, empresa encargada del suministro, desestimó el riesgo. Hoy la ciudad cumple 10 días sin agua.

Así lo demuestran documentos a los que tuvo acceso El Espectador, en los que queda claro que la alerta estaba encendida desde la temporada invernal del año pasado, en la que quedó inhabilitada la planta de tratamiento alterna y quedó en riesgo la planta principal Luis Prieto. Esta amenaza la reiteró Corpocaldas, autoridad ambiental de la ciudad, en un informe de mayo de este año, en la que advertía el riesgo que existía sobre la planta Prieto.

Tras la fuerte temporada de lluvias del año pasado, el represamiento y las avalanchas generaron preocupación entre la población, especialmente en la residente en los sectores aledaños a la planta de tratamiento. Corpocaldas, autoridad ambiental, realizó una visita a la quebrada La María, una de las que surten la planta.

Se trata de un documento elaborado por Adiela Ramírez Correa, profesional de Corpocaldas, para Félix Ricardo Giraldo, jefe de la Udepade, sobre una inspección en el sector de la vereda Gallinazo, donde está ubicada la planta. Allí decía que la quebrada La María había cambiado de cauce, comprometiendo considerablemente el predio de Luis Prieto… “Es de anotar que sobre esta margen pasa un tramo de tubería perteneciente al acueducto, que surte la ciudad”.

Y agregó: “Las avalanchas han depositado gran cantidad de material de arrastre en la zona. Aguas de Manizales realizó una remoción de materiales con el fin de reencauzar el río y proteger las conducciones del acueducto. Sin embargo, no es suficiente para reducir la amenaza”, puntualizó.

Hace dos meses, el Ministerio de Ambiente envió una resolución a los alcaldes y gobernadores pidiendo aplicar planes de contingencia frente a la segunda ola invernal y apartar los presupuestos para cualquier riesgo. Pese a la recomendación y al riesgo sobre la planta Luis Prieto (única que estaba funcionando), no se aceleraron los trabajos en la planta Niza, acueducto alterno, que cumple un año fuera de servicio y que hubiera servido para mitigar la crisis.

“No hay riesgo”

Llegó la segunda temporada invernal de 2011 y en la noche del lunes 17 de octubre, dos días antes de la emergencia, hubo un gran deslizamiento cerca de la planta Prieto, que aumentó el riesgo y corroboró lo que advirtió la entidad ambiental. El miércoles 19, a las 7:30 de la mañana, se reunió de manera extraordinaria el Comité Local de Atención y Recuperación de Desastres (Colpade), para analizar la situación. Los 45 minutos de reunión quedaron en el acta 8 de 2011.

Entre los asistentes estaban Roberto Arias, alcalde (e) de Manizales; Sandra Inés López, directora de la La Oficina Municipal para la Prevención y Atención de Desastres (Ompad); el secretario de Gobierno, el de Salud, el director de Corpocaldas, un delegado de la Cruz Roja, un delegado de la Policía y el comandante de Bomberos. Entre los invitados, Álvaro Andrés Franco, gerente de Aguas de Manizales. Uno de los puntos principales fue la amenaza sobre la planta Luis Prieto.

La Ompad hizo el resumen de riesgo y habló del derrumbe del lunes en la finca La Marmolera, al frente de la principal planta de tratamiento de la ciudad. “Esto provocó que parte de los materiales provenientes del deslizamiento se depositaran muy cerca de la planta de tratamiento, afectando unos elementos, entre ellos el sistema de telemetría del nivel del tanque de almacenamiento”.

Según el acta, la directora de la Ompad destacó que realizó una inspección en el sitio del derrumbe y que había riesgo de un nuevo deslizamiento, por lo que era difícil cualquier intervención inmediata. “Se hace necesario un sistema de monitoreo, con el fin de emitir alertas tempranas en cuanto al riesgo de avalanchas, así como de la posible afectación en la planta de tratamiento Luis Prieto”, dice el informe.

Roberto Arias, alcalde encargado de la ciudad, y Rafael Carvajal, secretario general de la Alcaldía, expresaron su preocupación por no poder intervenir de manera inmediata, teniendo en cuenta la situación de la planta de tratamiento, de la que dependía el suministro de agua potable de la ciudad”. El alcalde (e) sugirió hacer monitoreos aguas arriba de la planta para establecer el estado de la zona y poder prevenir algún hecho calamitoso.

La calma regresó cuando el gerente de Aguas de Manizales, Álvaro Andrés Franco, dijo ante la inquietud: “La empresa dispone de los respectivos planes de contingencia ante una eventual afectación de la planta y no advierte un riesgo inminente, por el momento, de que este deslizamiento tenga efectos directos sobre ella”.

Tres horas después se registró la avalancha en la vereda Gallinazo y casi 400 mil habitantes se quedaron sin el suministro del vital líquido. El plan de contingencia que decía Franco tener fue la voz de auxilio a todo el país para que ayudaran a la ciudad en la emergencia.

La solidaridad de municipios vecinos y capitales del país ha permitido que durante 10 días la ciudad cuente con suministro en carrotanques, mientras en la capital caldense avanzan las obras para recuperar dos plantas de tratamiento que pudieron estar funcionando a tiempo.

Ante esta denuncia, Iván Mustafá, viceministro del Agua, indicó que ahora es importante restablecer el suministro y que después los organismos de control adelanten la investigación pertinente para establecer si hubo o no negligencia en este caso. “Si la hubo, que respondan. Eso es algo que tienen que definir los organismos de control”, señaló.

 

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