“Me quieren crucificar los mismos que piden impunidad para la paz”: Sergio Araújo

El aspirante, uno de los cuestionados por la Fundación Paz y Reconciliación por tener presuntos nexos con grupos paramilitares, asegura que seguirá denunciando a quienes lo “calumnien”.

Sergio Araújo, candidato a la Alcaldía de Valledupar. / Cortesía

En medio de lo que se ha denominado “la feria de los avales” uno de los más cuestionados por estos días ha sido Sergio Araújo, candidato a la Alcaldía de Valledupar respaldado por el partido Centro Democrático. El Espectador habló con él sobre las dudas acerca de su campaña y sobre las dinámicas internas de su partido, de cuyo comité directivo era miembro hasta hace algunas semanas.

En su columna de este fin de semana en El Espectador Carmen Palencia le pregunta a usted si tiene algún tipo de autoridad moral para dar un discurso encaminado a recuperar la ética y el buen gobierno.

Claro. Carmen Palencia es una persona que ha vivido situaciones indeseables, pero ella en este caso no está diciendo nada que sepa o que le conste. Ella hace su columna con base en lo que le dicen y no con nada que ella haya verificado. A mí me sobra autoridad moral. No tengo ninguna mancha en mi vida ni en mi conciencia y lo que he hecho es trabajar. No hay ninguna parte de mi patrimonio ni de mi vida que tenga manchas.

A usted se le acusa de ser asesor político y muy cercano a “Jorge 40”, a lo cual ha respondido que el gobierno del presidente Álvaro Uribe lo designó para que ayudara a desmovilizar el bloque liderado por “Jorge 40”. ¿Por qué lo escogieron a usted?

Porque yo soy un vallenato con presencia pública, he escrito por años en diferentes periódicos, he hablado en diferentes medios. Lo que buscaron fue un vallenato con alguna notoriedad y uno que también quisiera prestar su nombre y arriesgarse a toda esta incomprensión. Yo lo hice y no me arrepiento. Lo hice, se hizo bien, y hubo muchas vidas que se salvaron gracias a eso.

Pero ¿usted tenía algún tipo de relación con “Jorge 40” antes de que lo designaran como intermediador de esa desmovilización?

En Valledupar cualquiera hubiera podido hacer lo mismo que yo. Lo que pasa es que yo no viví en Valledupar, yo vivía en Bogotá y tenía una relación de afinidad con el gobierno de Uribe, por razones políticas e ideológicas. Cuando me preguntaron si sería posible establecer un contacto no me puse a ver con quién se haría, sino que traté de hacerlo. Cuando uno quiere hacer un acto lo hace de buena fe y con entrega, con capacidad de desprendimiento.

Pero no me respondió. ¿Cuál era su relación con “Jorge 40” antes de que lo nombraran como intermediador?

Lo conocía, lo había visto, habíamos conversado un gran número de veces socialmente, pero no tenía ninguna cercanía, ni nunca le había dado un consejo, nunca supe de su pertenencia a las autodefensas formalmente, ni me lo dijo ni yo se lo pregunté.

¿Cómo que no sabía que pertenecía a las autodefensas?

Cuando él estaba en la clandestinidad yo vivía en Bogotá, trabajaba en la Contraloría General y después en la Bolsa.

Los delitos no son de sangre, pero diferentes investigadores electorales han mencionado que su familia se ha beneficiado de las desgracias que causaron los paramilitares...

A mí no me pueden acusar de algo que no les consta. Mi padre fue ministro en el 77, fue presidente de la Caja Agraria en el 76, nosotros tenemos una vida pública de toda la vida. Entonces, ¿cuál ha sido el beneficio? Económico no ha sido y político tampoco. Carmen Palencia es capaz de decirme algo sólo porque Rafael García lo dijo y porque León Valencia le dice que lo diga.

¿Su familia no se benefició de los distritos especiales que determinaron las autodefensas?

No. Mi hermano había sido elegido tres veces antes de esa elección que estuvo bajo la lupa de la justicia. Nunca antes Álvaro Araújo había sido objeto de ninguna acusación, ni mi padre tampoco. Además, sin la votación del Cesar, Álvaro, mi hermano, también habría sido elegido senador. ¿Por qué cuando un político costeño tiene voto de opinión en todo el país, incluyendo 15.000 votos en Bogotá, tienen que atribuírselo a un fenómeno criminal?

¿En el departamento del Cesar no existieron los distritos especiales creados por los paramilitares para direccionar votaciones?

Álvaro nunca recibió apoyo de ningún paramilitar y nunca fue beneficiario de ninguna creación como los distritos. Esos distritos no existieron en el Cesar. Lo que sí existió fue el direccionamiento de un sector político hacia una votación específica que no fue la de Álvaro Araújo.

Su abogado, Abelardo de la Espriella, dijo que iba a instaurar una seria de denuncias por injuria y calumnia referente a la desmovilización del bloque de “Jorge 40”. ¿Sigue en pie?

Yo tengo muy claro cuál fue mi participación en esos eventos y además me siento orgulloso. Entonces voy a seguir instaurando denuncias contra todo el que me calumnie, porque no hacerlo es aceptar que lo que han dicho es verdad. Ya denuncié a Claudia López y Ariel Ávila, y a la señora Palencia tendré que denunciarla. El señor Humberto de la Calle adelanta un proceso hasta ahora fracasado, porque no ha mostrado ningún resultado, y el proceso en el que yo participé, que sí fue exitoso, ha sido estigmatizado desde la izquierda como si se tratara de una contienda de compadres. A mí me quieren crucificar los mismos que piden impunidad para la paz.