Denuncian que comunidad del Meta está en riesgo por operaciones del Ejército

Organizaciones de derechos humanos aseguran que los uniformados hacen ataques indiscriminados a menos de 200 metros de la población. Las escuelas están cerradas. Piden ayuda y presencia de organismos internacionales en la zona.

Los uniformados llegaron a la zona el 30 de mayo. Archivo

La Red de Derechos Humanos de la Alianza Campesina, Étnica y Comunitaria del Guaviare y Sur del Meta - región del río Guayabero - denunció que la comunidad de la vereda Yarumales,del municipio de la Macarena (Meta) está en grave riesgo con la llegada de tropas del Ejército y la Policía a la zona. Según ellos, los uniformados realizan enfrentamientos constantes y bombardeos indiscriminados contra, al parecer, disidencias de las Farc.

Todo empezó la madrugada del 30 de mayo, de acuerdo con la Red de Derechos Humanos. Los uniformados llegaron a la zona, según los campesinos, a desarrollar un operativo militar que dejó como resultado el asesinato de alias “Negro Edward” de las disidencias de las Farc “Estructura 7” y otros seis integrantes del grupo criminal.

En la denuncia se asegura que estas acciones fueron una “tortura psicológica para los habitantes de la vereda por la intensidad de los bombardeos, sobrevuelos de aviación y ametrallamientos, lo que dejó graves afectaciones a la población civil (…) cuyas casas se encuentran ubicadas aproximadamente a un kilómetro del sitio del bombardeo”.

Ante esto, al día siguiente una comisión de verificación compuesta por delegados de las comunidades del sector se desplazó al lugar para realizar un acompañamiento a los afectados. Según el informe de la comisión, la comunidad se sorprendió al dirigirse a la casa de Blanca Nubia Martínez, presidenta de la Junta de Acción Comunal (JAC), y encontrar a la mujer en un “estado nervioso, deplorable y con traumas psicológicos”.

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Después de hablar con Martínez, la comisión aseguró que se desplazó a la escuela y a otros lugares de la vereda que resultaron afectados, pero informó que su viaje se vio interrumpido cuando el Ejército empezó a “disparar indiscriminadamente ráfagas de fusil y bombas en el borde de la selva que se encontraba lindando con el potrero, a escasos 200 metros de donde se encontraba la comisión”.

Las personas de la comitiva, según contaron, intentaron hablar con los uniformados, pero no fue posible.

En menos de media hora y cuando habían llegado a la escuela de la vereda, de acuerdo con el comunicado, fueron sorprendidos nuevamente. “Dos aviones bombarderos tipo kfir, que en un tiempo aproximado de 20 minutos realizaron un promedio de 10 maniobras de ataque sobre la población civil, acompañados de varios helicópteros, causaron pánico y amedrentamiento a la comunidad visitante y habitantes de la vereda”.

El vicepresidente de la JAC, Ángel Ortiz, rechazó la presencia del Ejército en la zona y denunció que la comunidad, específicamente los niños, están traumatizados “psicológicamente y en pánico por la intensidad de los bombardeos y ametrallamientos”. También informó que las clases están suspendidas ante el riesgo de que en cualquier momento se presente un ataque de la Fuerza Pública.

Asimismo, manifestó que los uniformados fueron a su casa a requisarla de manera ilegal y, además, tomaron fotografías de sus documentos de identificación.

La Red de Derechos Humanos de la Alianza Campesina, Étnica y Comunitaria del Guaviare y Sur del Meta - región del río Guayabero - responsabilizó al Gobierno por cualquier hecho que ponga en riesgo la vida de estas personas. Además, exigieron que se respeten los derechos de estas comunidades y que se “delegue una comisión humanitaria que visite el lugar de los hechos para oficializar, verificar y ampliar la presente denuncia”.