Muere menor en Cali esperando atención: era una catástrofe anunciada

En Cali, el servicio de Cafesalud para niños enfermos de cáncer es pésimo. Hace meses protestan por la atención, pero no hay respuesta a la vista.

Los problemas económicos y administrativos que enfrenta Cafesalud literalmente están cobrando vidas. En Cali, se dio el último caso, el pequeño Julián Andrés Escobar de solo ocho años murió esperando a ser sometido a un trasplante de médula ósea que nunca fue realizada.

Este no es el primer caso, ni se trata de un hecho aislado. Desde hace más de dos meses, los padres de los 141 menores enfermos de cáncer están protestando por el pésimo servicio, que no se trata solo de demoras en la asignación de cirugías oportunas o falta de palta de citas médicas, tampoco acceden con facilidad por los medicamentos.

Tan complejo es el hecho que hasta hace pocos días renunció la única oncóloga que tenía Cafesalud en Cali para tratar estos problemas de cáncer como respuesta a la incapacidad para brindar buena atención a sus pacientes argumentado problemas “salariales, dificultades con la entrega de los medicamentos, con pagos de los anticipos y las autorizaciones”. (Lea: Por falta de atención, madres de niños con cáncer protestan frente a la sede de Cafesalud en Cali).

El menor, que venía de la ciudad de Popayán, desde los cinco años había sido diagnosticado con cáncer, y luego de un extenso papeleo, de duras peleas por parte de sus familiares y hasta de viajes a Bogotá donde tuvieron que reunirse con el gerente de Convenios de Cafesalud, la cirugía fue aprobada. Pero de la autorización a la intervención hay una distancia que se resume en: trámites, papeleos, consultas, más trámites y más papeleos, al punto que Julián tuvo una complicación, le realizaron una cirugía y no soportó.

La autorización para la cirugía estaba, el desembolso de $540 millones, aseguran, que estaba listo. Pero todo quedó en papeleo y mal servicio. Ahora se anuncian investigaciones por negligencia médica, los familiares del menor también sostienen que demandarán, pero lo único claro es que nadie devolverá la vida de Julián Andrés Escobar.

En este caso no hay remedio, pero en Cali hay 141 niños que padecen cáncer y no cuentan con la atención adecuada. En síntesis, son víctimas del desgreño administrativo que se da en Cafesalud, entidad que recibió todo el caos heredado de Saludcoop luego de la intervención del Gobierno, que no ha podido encontrar la forma de que se preste una buena atención en la Eps más grande del país.

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