Mujer quedó inválida tras una cesárea

Hospital de Caldas (Antioquia) debe pagar casi $500 millones y dar tratamiento gratuito a una paciente.

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Una mujer del municipio de Caldas (Antioquia) lleva 20 años con sus piernas paralizadas, justo lo que tiene su hijo. Fue justo después de la cesárea que ella perdió el control de sus extremidades inferiores. En el hospital que atendieron su parto le aplicaron la conocida anestesia epidural, sin hacerle pruebas previas. Ella era alérgica y desde entonces no puede caminar.

Aunque 20 años sin poder caminar no los compensa nada en el mundo, el Consejo de Estado finalmente resolvió la demanda que la mujer presentó en contra del hospital y en un reciente fallo declaró patrimonialmente responsable al centro asistencial. Por esta razón lo condenó a pagarle a la mujer una multimillonaria suma y a tenerla que atender gratis por lo que le queda de vida en temas médicos relacionados con su incapacidad.

La institución, motivo de este fallo, fue el hospital San Vicente de Paul. La Sección Tercera del máximo tribunal administrativo, con ponencia del magistrado Ramiro Pazos Guerrero, condenó al centro hospitalario a pagar más de $455 millones por concepto de perjuicios morales y materiales, y daño a la salud.

De igual forma, ordenó otras medidas restaurativas y ordenó a la misma institución a suministrar "la atención médica, sanitaria, hospitalaria y psicológica que requiera la víctima y que se relacione con su padecimiento, por lo que deberá entregar los medicamentos, tratamientos y procedimientos quirúrgicos u hospitalarios que necesite", dice el fallo. Finalmente, tendrá que ofrecer disculpas privadas, personalmente o por escrito.

La principal razón para este fallo, de acuerdo con el magistrado, fue el haber encontrado que el centro asistencial llevó a cabo el procedimiento de anestesiología sin cumplir el protocolo fijado en los centros de salud. Ellos obviaron, específicamente, la evaluación preanestésica, con la que se había logrado determinar los riesgos a los que se iba a someter la víctima durante el procedimiento.

Según el fallo, se demostró el desconocimiento del correcto acto médico que gobierna esta profesión, algo que se agrava si se tiene en cuenta que pese a que la mujer estaba en trabajo de parto, la cesárea no era tan urgente como para obviar la evaluación previa. Y agrega, que si bien la reacción desfavorable a los anestésicos se pudo presentar incluso realizando las valoraciones previas, "el solo hecho de haber practicado los exámenes preanestésicos habría podido evitar que resultara comprometida la responsabilidad del hospital", concluyó.