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hace 12 horas

Museo del Caribe

En Barranquilla se encuentra el primer museo regional de Colombia, un espacio interactivo que difunde la cultura de la región.

Sala de la Expresión.
Sala de la Expresión.

El Museo del Caribe es un lugar de sensaciones. No hay momias ni trajes de Simón Bolívar ni primeras ediciones. Le propone al visitante una experiencia de inmersión, le da elementos para que vaya más allá de la contemplación. Expone información, datos, imágenes, retratos y sonidos sobre la inmensa y encantadora cultura del Caribe. Es, además, el primer museo del país especializado en una región. Pero, sobre todo, tiene la cualidad del nativo de la región de hacer resistencia, mediante la imaginación y la ocurrencia, al aburrimiento.

Los escenarios del Museo del Caribe fueron estructurados con la asesoría del museógrafo brasileño Marcello Dantas, artista, curador y diseñador de museos interactivos. La recreación de ambientes se realiza mediante recursos multimedia y artefactos de montaje como paneles informativos, videoproyecciones, una cabina para escuchar poesía, pantallas táctiles, software interactivo, juegos de luces, biombos y espejos. Pero, aparte de permitir jugar e intervenir, el museo revela un gran trabajo investigativo y de recopilación a través de las muestras y contenidos que componen un variado patrimonio cultural e histórico.

El museo hace parte del Parque Cultural del Caribe, en el que también se encuentran la Biblioteca Infantil Piloto del Caribe, un Salón de Eventos Múltiples y la Mediateca Macondo. Está dividido en salas temáticas: Naturaleza, Gente, Palabra, Expresión, Acción y Gabriel García Márquez. Cada una sorprende con la creatividad del montaje y la novedosa utilización de recursos tecnológicos. El museo promueve la participación del visitante, lo invita a que pregunte, pruebe, escuche, baile, toque. A diferencia de otros museos de la cultura que exponen objetos arqueológicos, cuadros y piezas históricas, el valor simbólico en el Museo del Caribe está en la impresión que se produce por medio de la experiencia sensorial y no en el objeto mismo.

El recorrido se inicia en la sala Gabriel García Márquez, un espacio que destaca la obra periodística y literaria del Nobel. Presenta una recreación de la sala de redacción de un periódico en los años 50 y la proyección de animaciones de las novelas Los funerales de la Mamá Grande, Cien años de soledad y El amor en los tiempos del cólera. En otro nivel, el espectador puede ver, en una gran pantalla panorámica, los diferentes paisajes naturales del Caribe a través de una colección de imágenes en movimiento de la sierra, el desierto, las ciénagas, los ríos y bosques.

La Sala de la Palabra recoge una muestra de la tradición oral de los diversos grupos sociales de la región. Los cuentos, mitos y leyendas de grupos indígenas; los versos de trovadores y los relatos que han escuchado varias generaciones y con los que la gente del Caribe ha reinventado el mundo, están expuestos en videos y registros sonoros. Las otras salas abordan aspectos como gastronomía, economía, literatura, arte y composición demográfica de la región. La visita termina con la música y la danza, en una fiesta de tambores y gaitas. En las paredes van apareciendo uno por uno hologramas de bailadoras, músicos y cantores que interpretan bullerengues, cumbias y porros.

Barranquilla fue la puerta de Colombia y la herencia de los inmigrantes árabes y europeos que llegaron a la terminal que representaba Puerto Colombia, junto con la africana, la indígena y de otras regiones del país, hacen parte de las identidades del Caribe. Los encuentros y apropiaciones entre esos grupos sociales fueron determinantes en las costumbres y expresiones de la región. El museo, ubicado en el centro histórico de la ciudad, es un lugar de reconocimiento y difusión de esa herencia cultural diversa. Aunque, paradójicamente, la ciudad como espacio de confluencias y tensiones está ausente de la propuesta del museo.

Escuchar la voz de un mamo de la Sierra Nevada metido en la recreación de una casa ceremonial, sin entender lo que dice, sino prestando atención al sonido, el ritmo del lenguaje, la gradación en el discurso, la longitud de las palabras. Bailar el tambor. Ver el paisaje. El museo es hermoso por el recuerdo del sentimiento que produjo la experiencia del Caribe.