La nigeriana que acompaña al gobierno en la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Amina Mohammed, asesora del Secretario General de Naciones Unidas, habló con El Espectador sobre el esfuerzo global para convertir en realidad los ODS.

Amina Mohammed

Simón Gaviria, director de Planeación Nacional, anunció que Colombia integró los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), trazados desde Naciones Unidas al Plan de Desarrollo que está siendo discutido en el Congreso de la República. Al mismo tiempo el Presidente Santos anunció la creación de una Comisión Interinstitucional de Alto Nivel que deberá liderar la implementación de la agenda del desarrollo sostenible.

Es este esfuerzo por redefinir el modelo de desarrollo para el país el que intenta apoyar Amina Mohammed, asesora especial del Secretario General para la agenda de desarrollo post 2015. De paso por Colombia, Mohammed habló con El Espectador sobre el esfuerzo global para convertir en realidad los ODS.

¿Cuál es su mensaje para los colombianos?

Creo que lo primero es felicitarlos por seguir adelante con el proceso después de Río+20 y crear una comisión para para implementar el plan. No hay que subestimar el coraje que esto implica y el compromiso político. Segundo, Colombia tiene un gran reto al tener ecosistemas tan complejos para implementar lo que pretendemos con esta agenda de los ODS. Esta transición tomará varios años. Requerirá una mejor comprensión del papel de los agentes internacionales, requerirá construcción de nuevas instituciones. Todo esto cuesta dinero y no ves resultados hasta mediano plazo. Para los colombianos es una gran oportunidad para redefinir su desarrollo y hacer algo significativo por el cambio climático.

¿Cuáles son los próximos pasos en la agenda de los ODS?

Tenemos 9 meses por delante. En junio tendremos una reunión en Addis Ababa, Etiopía, donde se definirá el marco para las finanzas, de dónde saldrán los recursos, qué tipo de instrumentos se podrán usar para intervenir ecosistemas en riesgo. En septiembre tendremos una serie de metas y en diciembre es la Cumbre de Cambio Climático. Ahora hay dos procesos en marcha en Nueva York sobre la financiación para el desarrollo y la Agenda post 2015.

¿De qué manera el resultado de la Cumbre de Cambio Climático de Paris puede afectar esta agenda para el desarrollo?

Tenemos una serie de conferencias previas que afectarán lo que suceda en Paris. Por ejemplo, tenemos la Conferencia sobre Reducción de Riesgos de Desastres en Japón. Si las ambiciones allí son altas y  también la probabilidad de conseguir los recursos para financiar la agenda, podría asegurar un mejor resultado en la cumbre de París. Si los mensajes son equivocados y la ambición es baja entones tendrá un efecto negativo. Al mismo tiempo, de acuerdo a la agenda del cambio climático los países deben dar sus contribuciones y esas contribuciones deben ser ambiciosas. Es un balance. Las reuniones en primavera serán importantes para saber si los bancos multilaterales pueden proveer los instrumentos necesarios.

¿Pero qué pasa si fracasa Paris en términos de confianza?

Nosotros vemos señales de éxito. Acabamos de ver un borrador que salió de la reunión en Ginebra. Vemos señales de que la gente quiere que tenga éxito. Creemos que vamos por el camino correcto. Creo que si la Cumbre no tiene éxito hay unas grandes implicaciones para el ambiente, para la meta de los 2 °C, para las emisiones de CO2.

Parece que estamos frente a una paradoja. Los gobiernos como el de Colombia son muy eficientes promoviendo esta agenda a nivel internacional pero internamente les cuesta mucho trabajo el mismo nivel de compromiso ambiental. ¿Qué opina?

Es un problema. Es buen tener aspiración y ambición porque sin ellas nunca lograríamos nada. A menudo pensamos que se van a traducir inmediatamente en acciones a nivel local. Pero lo que comenzamos a ver son las acciones que se necesitan. Y muchos países no tienen esas capacidades. Por eso hablamos de responsabilidad compartida pero diferenciada. Alguien tiene que ayudar en estos tiempos tan complicados para lograr la agenda del cambio climático y del desarrollo sostenible. Creo que Colombia como muchos países se trazó ambiciones altas, pero confío en que los indicadores de contabilidad van a servir para poner presión y que la ambición se traduzca en realidades. No puedes solo hablar de aspiraciones sino que tienes que plantear las acciones para lograrlo.

¿No cree que los problemas ambientales están avanzando mucho más rápido que los esfuerzos?

Si. Creo que no hemos hecho la suficiente inversión en prevención. Hemos crecido económicamente pero hemos dejado personas atrás. Así que la escala a la que tenemos que actuar es a nivel multilateral, nadie podría hacerlo solo.

Los científicos cada vez con más frecuencia hablan sobre sobrepoblación. Este ha sido por décadas un tema tabú. De qué manera está incluido en los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Creo que está siendo discutido. En todas las discusiones para formular los Objetivos se analizaron las causas de la sobrepoblación. Creo que en el mundo en general somos malos planeadores. Algunas partes del mundo necesitan migraciones. Otras no. Se necesita un balance. Sabemos que para 2050 tendremos el 70% de la población en ciudades. Cómo vamos a diseñar eso, cómo nos prepararemos. Tenemos que comenzar a planear eso ahora. Es parte de la agenda y es un tema que tendremos que atender en términos de educación, garantizar derechos, acceso a la salud.

Parece una persona muy optimista. ¿Qué porcentaje de usted es pesimista?

Un 1%. Tengo 6 hijos. No puedo decirles que no tienen futuro. Lucho 99% por ese futuro. Si me detengo antes de comenzar no hay esperanza. Tenemos que ser optimistas. Creo que un niño que muere antes de su primer cumpleaños, es demasiado. Cero tolerancia a la violencia contra mujeres. Tenemos que trabajar juntos. Hay que trazar ambiciones altas y trabajar por ellas en equipo. Y nunca digas nunca.