No habrá disculpas públicas para mujer trans a la que le impidieron usar baño de mujeres

El juez 28 civil municipal de Barranquilla había exigido al Centro Comercial Buenavista ofrecer disculpas a la joven de 24 años. Un fallo de segunda instancia revoca esa orden.

Una situación tensa. A Nomi Simone Orozco, una joven trans de 24 años, el pasado diez de marzo le impidieron hacer uso del baño de mujeres en el centro comercial Buenavista de Barranquilla.

Representada por la organización Caribe Afirmativo, Nomi interpuso una tutela. En primera instancia, el juez 28 civil municipal de la capital del Atlántico le dio la razón a Orozco y ordenó al centro comercial ofrecer disculpas públicas por haber violado los derechos fundamentales a la dignidad humana, la intimidad, la vida privada y el libre desarrollo de la personalidad de la mujer trans.

El acto desagravio se iba a realizar este jueves a las 3: 30 de la tarde en la puerta cuatro del centro comercial. Sin embargo, en segunda instancia, el juzgado primero civil del circuito oral de Barranquilla revocó el fallo que garantizaba los derechos de Nomi. Lea también: Por tercera vez, centro comercial en Barranquilla tiene que disculparse por discriminar

El juez señala que Gladys Margot Anaya Ramos, empleada de Aseocolba,  - y que según Nomi fue quien impidió hacer uso del baño, - no le permitió el ingreso porque en ese momento hacía limpieza del lugar y no por su identidad de género. 

En la impugnación presentada por el equipo jurídico de Aseocolba, se argumentó que “la única prueba que presenta la accionante (Nomi) es su dicho, pues ni su amiga que se encontraba acompañándola compareció al despacho para ratificar lo dicho por la accionante y por el contrario, la empresa Aseocolba hizo llegar al despacho todo el procedimiento realizado contra la trabajadora que se vio involucrada en el asunto”.

En diálogo con El Espectador, Angélica Díaz, quien se encontraba con Nomi en el momento de los hechos, aseguró que el argumento de la empresa de aseo es “mentiroso”.

“Si eso es cierto que la señora sacó a Nomi del baño porque supuestamente lo estaba aseando, ¿entonces por qué razón no me sacaron a mí también?”

El testimonio de Díaz, que no fue tenido en cuenta en los alegatos jurídicos de la segunda instancia, podría ser clave para la decisión final ante una eventual revisión de la Corte Constitucional, a la que aspira llegar la organización Caribe Afirmativo.

“Escuché cuando la señora del aseo le gritó a Nomí: ‘Yo conozco a las de tu clase, no eres ninguna mujer’”.

En diálogo con este medio, Jorge González, abogado de la empresa de Aseocolba, aseguró que la empleada que se vio involucrada en la discusión fue sometida a un proceso disciplinario.

“Encontramos que no hubo discriminación. Esa conducta no es política de la compañía, incluso en la nómina hay personas con diferente condición sexual”.

Según el abogado, el primer fallo no se cumplió en los tiempos estimados por la ley porque no se logró “concretar la presencia de un funcionario de la Defensoría del Pueblo, necesario para cumplir con lo ordenado por el juez y evitar caer en desacato”.

En la impugnación, Asecolba argumentó que “la medida de disculpas públicas es desproporcionada respecto al evento presentado en razón a que el mismo se desarrolló de manera privada entre la accionante y la empleada de aseo de la compañía no existieron ofensas públicas respecto a la señora Nomi Orozco”.

Dagoberlo Lavalle, abogado de Coorporación Caribe Afirmativo, indicó que el nuevo fallo desconoce los derechos de Nomi. “Llama la atención que esta decisión se tomó con base en el testimonio de la mujer que hacía aseo, y no se tuvieron en cuenta, por ejemplo, las cámaras de seguridad de ese establecimiento, que mostrarían el momento en que Nomi se acerca a la oficina de atención al cliente y un guardia de seguridad se excusa por la forma en que la sacaron de este lugar, y no por haberla discriminado”.

Para Nomi, el nuevo fallo solo es un revés.   “Si no tuviera la razón no insistiría tanto. Dejaría todo así. Recuerdo perfectamente a la mujer que dijo que no podía estar ahí, que ni siquiera miró mi cédula cuando se la entregué (en su documento de identificación aparece que su género es femenino). Es falso que me prohibieron ingresar al baño porque en ese momento se hacía limpieza, si eso fuera cierto, mi amiga tampoco hubiese podido entrar, y ella sí lo hizo, y hasta notó lo que pasaba”.

Por medio de un comunicado, Caribe Informativo señaló que “el caso pasará ahora a la Corte Constitucional. Se espera que esta corporación sí reconozca los derechos de esta joven, y envíe un mensaje claro a todo el país sobre la importancia de los derechos de las personas con orientaciones sexuales e identidades de género diversas”.