Nuevos aires en los diálogos de paz

El proceso de paz entre el Gobierno y las Farc comenzó una nueva fase con la orden de la guerrilla de decretar un cese al fuego unilateral que busca encauzar los esfuerzos para desescalar el conflicto.

‘Iván Márquez’, negociador de las Farc en La Habana (Cuba). / EFE

Desde ayer a las 12:00 m. el proceso de paz entre el Gobierno y las Farc comenzó una nueva fase. La hora cero la marcó la orden de la guerrilla de decretar un cese al fuego ofensivo y unilateral que busca encauzar los esfuerzos para desescalar el conflicto, tal y como lo acordaron las partes el pasado 13 de julio. En este nuevo ambiente, los negociadores iniciarán el jueves un nuevo ciclo de diálogos en Cuba.

Y es que en la mesa de La Habana quedó claro que es insostenible mantener la negociación al tiempo que se intensifica el conflicto armado. La comunidad internacional lo entendió así e hizo un llamado, a través de los países garantes y facilitadores del proceso de paz, para que se salven los diálogos, se pacte cuanto antes un cese bilateral y se construya la confianza necesaria para alcanzar un acuerdo de fin del conflicto.

Junio, según el Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos, fue el mes con más acciones violentas en los más de dos años y medio que llevan las negociaciones de paz, con 83 choques entre uniformados y guerrilleros, que han dejado muertos por decenas e incalculables daños a la infraestructura energética, petrolera y las vías de comunicación, así como graves afectaciones al medio ambiente.

Por esto el Gobierno y las Farc pactaron mecanismos para darle nuevos aires a la negociación. Lo primero es la concreción de una agenda de trabajo verificada por un representante de Naciones Unidas y otro de Unasur, que deberá dar resultados en los próximos cuatro meses. Y lo segundo será iniciar el proceso de desescalamiento, con gestos de parte y parte, que empezó ayer con el cese declarado por la guerrilla. La mesa de diálogos volverá a sesionar desde el jueves de manera ininterrumpida hasta conseguir avances evidentes de paz.