Ocho ríos del Valle sentirían los efectos del fenómeno de El Niño

Autoridades recomiendan usar racionalmente el agua para el consumo humano y hacer seguimiento a las fuentes que se aprovechan en ese departamento.

Archivo El Espectador

Durante la reunión del Comité Hídrico del Valle, las empresas prestadoras de servicios públicos y autoridades ambientales analizan medidas para adoptar dado el caso de que el fenómeno de El Niño, cuyos efectos empezarían a sentirse en agosto, traiga una incidencia muy fuerte. En el departamento del Valle del Cauca, el nivel de ocho ríos estaría en riesgo, puesto que su caudal no sería suficiente para potabilizar el líquido vital. Se trata de las afluentes San Pedro, Sevilla, Jamundí, Vijes, Riofrío, La Cumbre, Yotoco y Candelaria.

La preocupación por el estado de esos ocho ríos contrasta con el buen estado de las cuencas Brut y Salvajina, que se encuentran en óptimo estado y nivel de almacenamiento, para el abastecer municipios del norte del Valle y de la ciudad de Cali, respectivamente.

Por su parte, la Corporación Autónoma Del Valle Del Cauca (CVC) presentó los informes de hidroclimatología y de seguimiento al desenvolvimiento del fenómeno de ‘El Niño’, de los subcomités regionales. De la misma manera, del estado de la cuenca de Salvajina y sus proyecciones para los siguientes meses. Harold González, coordinador de Hidroclimatología de la CVC explicó a El País que "entre julio y septiembre tendremos un periodo normal de pocas precipitaciones, pero de seguir consolidándose ‘El Niño’, este si podría afectar las lluvias de finales de año; o puede que pase como en el 2012 que después de alcanzar un estado similar el fenómeno se desvaneció”

Por su parte, Óscar Libardo Campo, director general de la CVC dijo que pese a que hay una probabilidad alta de que ese fenómeno se registre, no se tiene claro su nivel de intensidad y en consecuencia, es necesario prepararse. “Estamos mirando con detalle los riesgos sobre el recurso hídrico, asociados al fenómeno de ‘El Niño’ y aunar esfuerzos y actuar estratégicamente para atender una posibilidad de condiciones críticas por este fenómeno”.
Por ello, se recomienda hacer uso racional del agua controlando el lavado de carros, riego de jardines, fachadas y otras acciones que puedan generar desabastecimiento para el consumo humano.