OEA rechazó asesinato de indígenas y líderes sociales en el primer día del cese el fuego

Según la Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la OEA, los homicidios demuestran la vulnerabilidad que tienen los dirigentes sociales y las comunidades indígenas en el país.

En el primer día del cese el fuego fueron asesinados tres líderes sociales y dos indígenas Awá.

La delegación de la OEA en apoyo al proceso de paz en Colombia condenó este martes el reciente asesinato de cuatro indígenas y tres líderes sociales en el país, y llamó a las autoridades a esclarecer los hechos.

"La Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia de la Organización de los Estados Americanos (MAPP/OEA) muestra su preocupación por los recientes asesinatos de tres líderes sociales en el Cauca y cuatro indígenas del pueblo Awá en Nariño", fronterizo con Ecuador, indicó el organismo en un comunicado.

Según dijo a la AFP una portavoz de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), se trata de los indígenas Camilo Roberto Taicus Bisbicus, Luciano Pascal García, Omar Alberto Pascal García y Diego Alfredo Chirá Nastacuas, asesinados entre el viernes y el lunes pasados en territorio de diversos municipios que se disputan bandas criminales.

Por su parte, el Comité de Integración del Macizo Colombiano (CIMA), una organización campesina opuesta a la minería y el narcotráfico, afirmó en un comunicado que los líderes sociales Joel Meneses, Nereo Meneses y Ariel Sotelo fueron ejecutados la mañana del lunes con tiros de gracia.

Los tres viajaban en un vehículo que fue abordado por "hombres armados" que vestían "uniformes militares" y que los condujeron a Monte Oscuro, entre los municipios de Bolívar y Almaguer, donde los asesinaron, agregó.

La MAPP/OEA, que hace un seguimiento de los esfuerzos de paz en Colombia, aseguró que estos homicidios "son muestra de la vulnerabilidad que enfrentan en el país los dirigentes sociales y las comunidades indígenas".

Por ello, llamó a las autoridades a esclarecer los hechos y brindar "justicia pronta y oportuna". También instó a que dispongan los "recursos necesarios que garanticen la seguridad" de los líderes sociales, indígenas y defensores de derechos humanos. 

Colombia vive un conflicto armado de más de medio siglo, que ha involucrado a guerrillas, paramilitares, fuerzas del Estado y bandas narcotraficantes, que deja ya 260.000 muertos, 45.000 desaparecidos y 6,9 millones de desplazados.

En el primer semestre del año fueron asesinados 35 defensores de derechos humanos en el país, uno más frente al mismo periodo de 2015, según un reciente informe de la ONG Somos Defensores.