ONU pide más ayuda para las víctimas del conflicto armado en Colombia

El coordinador residente de la ONU en Colombia, Fabrizio Hochschild, dijo que la situación del país "no es un problema político" sino una cuestión humanitaria.

Kyung-Wha Kang, subsecretaria general de Asuntos Humanitarios junto con el coordinador residente de la ONU en Colombia, Fabrizio Hochschild/ Foto: EFE

Naciones Unidas solicitó este miércoles más apoyo para las poblaciones afectadas por el conflicto armado y los desastres naturales en Colombia y advirtió de que un acuerdo de paz del Gobierno con las FARC no implicará el final de la violencia.

"La guerra aumenta la vulnerabilidad de las personas y genera más pobreza", dijo en una rueda de prensa en Bogotá la subsecretaria general de Asuntos Humanitarios y Coordinadora Adjunta del Socorro de Emergencias de la ONU, Kyung-wha Kang.

La funcionaria apuntó que los efectos del conflicto armado sobre la población más vulnerable del país tienen "consecuencias humanitarias enormes" y siguen desplazando a cientos de personas en el departamento del Cauca (suroeste).

Kang presentó sus conclusiones al finalizar una visita de cuatro días por Colombia durante las cuales conoció sobre el terreno la situación que viven comunidades afectadas por el conflicto, especialmente indígenas en la localidad de Toribío (Cauca) y en Cali, capital del Valle del Cauca (suroeste).

La enviada de la ONU propuso que la comunidad internacional se concentre en dar respuesta a los desplazamientos y a los desastres naturales.

También se refirió a la situación de Buenaventura, la principal ciudad portuaria del Pacífico colombiano, que tiene los mayores índices de violencia del país, como el "reto de futuro" en materia de derechos humanos.

Los desplazamientos forzados en Buenaventura plantean una crisis humanitaria urbana donde la gente que vive en estas zonas de exclusión no denuncia "debido al miedo", dijo Kang.

El coordinador residente de la ONU en Colombia, Fabrizio Hochschild, dijo por su parte que la situación del país "no es un problema político" sino una cuestión humanitaria.

Hochschild subrayó la importancia de que el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) lleguen a un acuerdo en los diálogos que celebran en Cuba desde noviembre de 2012, pero advirtió que "existe peligro" después de una posible firma de la paz porque hay bandas del crimen organizado que aprovecharán la salida de la guerrilla de algunas regiones para expandir sus negocios de narcotráfico.

Para Hochschild, a pesar de los diálogos de paz, la población de las comunidades indígenas que han sido duramente golpeadas por la guerra interna "no siente" cerca el fin del conflicto y "está condenada a una vida en pobreza".

Por su parte, Kang manifestó que el fin de la guerra "no sería el fin de las necesidades humanitarias" y explicó que el conflicto no finalizará hasta que la "realidad dual" de Colombia, diferente en la ciudad y en el campo, convivan la una con la otra.

Kang, que pertenece a la Organización de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA), expresó también su preocupación por los desastres naturales, como las inundaciones o la degradación del medio ambiente, que han sido "devastadoras" en comunidades ya afectadas por el conflicto armado.