Pasajeros de avión del Chapecoense no se percataron de la emergencia

Así lo aseguró Erwin Tumirí, uno de los seis sobrevivientes de la tragedia aérea en La Unión (Antioquia) que dejó 71 personas muertas. Niega versiones que aseguran que pudo salvar su vida por haber hecho posición fetal.

Reuters

Cientos de versiones se tejieron alrededor de lo ocurrido al interior del avión de la aerolínea Lamia, con 77 personas a bordo, entre ellos jugadores y directivos del equipo Chapecoense, minutos antes de que se estrellara contra el cerro El Gordo, del municipio de La Unión (Antioquia) el pasado 28 de noviembre en la noche. (Impactante audio del piloto del avión de Chapecoense minutos antes del accidente)

Se especuló que los jugadores, periodistas y directivos del club gritaron y corrieron por los pasillos del avión al saber que el avión se iba a desplomar, además se dijo que uno de los seis sobrevivientes de la tragedia aérea, Erwin Tumirí, había hecho posición fetal y esto habría sido lo que lo salvó de morir. Todo esto es falso.

El técnico aeronáutico boliviano Erwin Tumirí, quien salió el viernes de la clínica Somer de Rionegro, relató en diálogo con Blu Radio cómo fueron esos minutos antes de que ocurriera el accidente. (Vea: Primeras imágenes del accidente)

“Estaba sentado en la parte trasera del avión. Todos íbamos tranquilos, unos estaban jugando cartas, otros viendo películas, escuchando música, muy alegres, yo había conversado con el técnico del equipo un rato”, dice que justo antes del accidente el piloto pidió a la tripulación y a los pasajeros cumplir el protocolo de aterrizaje normal.

“Nadie sabía lo que estaba pasando en ese momento todos creíamos que íbamos a aterrizar normal, nos habían avisado que nos abrocháramos los cinturones porque estábamos a poco de aterrizar. Nadie se lo esperaba por eso nadie gritó”, detalló. (Lea: Charla con un sobreviviente del vuelo de Lamia)

Dijo que los pasajeros no se alarmaron en ningún momento ni sintieron que el avión estuviera descendiendo de forma abrupta. Tan sólo, en cuestión de segundos, se apagaron las luces del avión y se prendieron las de emergencia lo que alertó a Erwin sobre que algo no andaba bien “escuché como un doblado de una lata y ya, todo fue muy rápido”.

Por esta razón niega las aseveraciones que se hicieron durante esta semana sobre que él se había puesto en posición fetal, lo que lo habría salvado. “Ni yo ni la tripulante que se salvó (Ximena Suárez) hicimos ningún protocolo de seguridad porque todos creíamos que íbamos a aterrizar, el piloto nunca avisó sobre alguna emergencia”. (Vea: Los rostros de los seis sobrevivientes de la tragedia de Chapecoense)

Cuando el equipo de rescate llegó al lugar del accidente encontró a Erwin, quien los guiaba haciendo señales con una pequeña linterna, junto a él tirada en el piso, estaba la azafata Ximena Suárez; al frente de ellos sentados en las sillas del avión Alan Ruschel, defensa del equipo Chapecoense, y el arquero Marcos Danilo Padilha, quien había sobrevivido pero al ser trasladado a la clínica murió.

“Cuando me desperté yo estaba boca abajo, me levanté como entre sueños, cogí a Ximena que estaba atrapada con el plástico del baño y corrimos hacia arriba porque estaba lloviendo mucho y había mucho lodo. Descansamos en un tronco y ahí comenzaron los dolores en la columna y la cabeza. Empecé a gritar a ver quién estaba vivo pero nadie respondió”. 

Tumirí no comprende cómo siendo el encargado de realizar cualquier mantenimiento a la aeronave, el piloto Miguel Quiroga socio de la compañía Lamia, no le puso al tanto de la emergencia ni sobre la falta de combustible. (¿Cómo es el terreno del cerro El Gordo, lugar de la tragedia de Chapecoense?)

“No me llamaron a la cabina que es lo que regularmente sucede cuando hay alguna falla. Mi deber es reabastecer el combustible requerido tras la orden del piloto, abrir y chequear, pero a mí me comunicaron que íbamos a ir directo a Medellín”. Aunque relata que se le hizo extraño que no hicieran la parada requerida, no se alertó pues creía que el piloto sabía lo que estaba haciendo.

En la tragedia aérea ocasionada por un desabastecimiento de combustible – irregularidades que ya están siendo investigadas – murieron 71 personas que viajaban a Colombia para la final de la Copa Sudamericana en la que se enfrentaría el equipo brasileño contra Atlético Nacional.