Piden a Minambiente intervenir en la emergencia de basuras de Bucaramanga

Para Alejandro Ordoñez la falta de consenso entre las autoridades ambientales de Santander ha generado una “especie de anarquía en la gestión ambiental”.

Relleno sanitario El Carrasco Cortesía Vanguardia Liberal

La crisis sanitaria que atraviesa Bucaramanga, debido al postergado cierre de su principal relleno sanitario, ya prendió las alarmas de las entidades de control.

Este miércoles se conoció una carta en la que el procurador Alejandro Ordóñez le pide a la ministra de Ambiente, Luz Helena Sarmiento, ponerse al frente de la polémica desatada por el futuro de las basuras en la capital de Santander, asumiendo que las autoridades ambientales y los alcaldes de los municipios con injerencia siguen sin entregar soluciones pertinentes frente a una situación que completa cuatro años sin solucionarse.

Aunque hace cuatro años un fallo judicial ordenó el cierre del relleno El Carrasco (ubicado al suroccidente de Bucaramanga), debido a los graves efectos contaminantes que ha traído para las poblaciones aledañas, la Alcaldía no ha podido ubicar otro lugar para destinar las 700 toneladas diarias de basura que generan los habitantes de 17 municipios del Área Metropolitana.

Para el ente de control este conflicto ha generado tensiones entre las dos autoridades ambientales -que reclaman competencias y que siguen sin ponerse de acuerdo para encontrarle salidas a este problema-, así que esto ha derivado “una especie de anarquía en la gestión ambiental” que pone en grave riesgo el control a las afectaciones que se deriven de la mala gestión del relleno y que traería graves impactos para el ambiente, la salud y la vida de los habitantes de esa importante región del país.

Ante la necesidad de adoptar decisiones administrativas frente al futuro de El Carrasco, la procuraduría pidió que el Minambiente intervenga “inmediatamente” teniendo en cuenta el inadecuado funcionamiento del sitio de está contaminando las fuentes hídricas de la región.

El pasado 30 de septiembre se venció el último plazo entregado para el cierre del basurero. Ese mismo día comenzó a regir el decreto 0190 con el que el alcalde Luis Francisco Bohórquez, declaró la situación de Bucaramanga como de “riesgo de calamidad pública ambiental”. De esta manera la ciudad se declaró en emergencia sanitaria por 24 meses, tiempo en el que El Carrasco seguirá operando.