La polémica detrás del proceso de llenado de la represa El Quimbo

Al parecer el procedimiento se inició sin el cumplimiento de los acuerdos realizados con la comunidad, según informó el Gobernador de Huila.

Cortesía de Miller Dussan

En la mañana de este martes Emgesa inició el proceso de llenado de la represa el Quimbo, en medio de críticas del gobernador de Huila por el incumplimiento de acuerdos y luego de la suspensión del Tribunal Administrativo de Huila que les pedía la presentación de un informe sobre las fallas que se presentaron en uno de los diques auxiliares de la construcción.

De acuerdo con Emgesa, el llenado se inició con el cierre de las compuertas del túnel de desviación del agua, en el que se contó con el acompañamiento y la verificación de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla), para comenzar con el embalsado de las aguas del río Magdalena.

En esta primera parte del llenado se realizará el desvío de las aguas del río Magdalena y además se habilitará la descarga de fondo, una estructura que se construyó dentro de la represa, por la cual pasará el caudal ecológico de 36 metros cúbicos que es especificado por la licencia ambiental.

"Este proceso de llenado tomará cerca de 30 días, que podrían variar en función de la hidrología; posteriormente se inician las pruebas de generación para entregar la energía que el país necesita", dijo el director general de Emgesa en Colombia, Lucio Rubio Díaz.

Por su parte el gobernador de Huila, Carlos Mauricio Iriarte, mostró su preocupación por el inicio del llenado de la represa, que se realizó sin la consulta previa a las comunidades, y que de acuerdo al pronunciamiento que dio el mandatario en la tarde de este martes, se realizó sin la ejecución de proyectos acordados, como la implementación de un plan piscícola, la construcción de puertos y la compra de las 5.200 hectáreas proporcionales a las que serán inundadas en cada uno de los municipios en la zona de influencia.

Asoquimbo (sindicato en contra de la construcción de la represa), denunció que el llenado se llevó a cabo sin establecerse las obligaciones económicas, sociales y ambientales de la Licencia Ambiental, entre las que se encuentra la restitución de hectáreas productivas mencionada por el gobernador Iriarte, la realización de planes de reforestación y planes para la conservación del patrimonio. Por lo que uno de los principales puntos de discordia se han presentado por el traslado de la capilla de San José de Belén, que fue considerada por el Ministerio de Cultura como patrimonio del departamento, y que, de acuerdo con lo trazado en el proyecto por Emgesa, será inundada al encontrarse en el área de influencia de El Quimbo.

La parroquia ubicada en el municipio de El Agrado, fue considerada de gran importancia por ser símbolo de identidad de varias comunidades de la zona, por lo que Emgesa se comprometió a trasladarla, pero ha insistido a la comunidad en la construcción de una réplica, a pesar que la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla), ordenó su traslado.

Otro de los puntos de discordia ha sido la situación de los pescadores de cuatro municipios cercanos a la represa, que viven de la pesca de la tilapia negra, una de las principales fuentes de economía de la región, debido a que con el llenado se verá afectada la represa de Betania donde suelen situarse los pescadores. Con respecto a este tema, Emgesa asegura que realiza el rescate de peces mientras se hace el llenado, para lo que ha capacitado a 60 pescadores. Estos se encargan de la identificación y traslado, tanto de flora como de fauna, hacia la parte baja del río Páez.

Mientras tanto, los habitantes afectados por las medidas tomadas por Emgesa preparan para los próximos días una nueva movilización, según informó el representante de Asoquimbo, Miller Dussan, que además asegura que el llenado, no solamente causará afectacones en la economía de los municipios aledaños a la construcción, sino además graves daños ecológicos irreparables.