Polémica en Quindío por templo construido para adorar a Lucifer

Según el líder del culto, la comunidad está conformada por más de un millón de fieles extranjeros. Gobernador dice que es ilegal.

Archivo particular.

Hay polémica en el departamento del Quindío por la instalación de un controversial templo ideado para rendirle culto y adoración al diablo, quien es considerado por la congregación como un ser de luz.

Se trata de una edificación, levantada en zona rural del municipio de Quimbaya, por la denominada Iglesia Luciferina Semillas de Luz que –según sus líderes– demandó recursos por el orden de los 400 millones de pesos, provenientes de los más de un millón de asociados que dice tener.

El promotor de la congregación sostiene que su iglesia no está abierta para cualquier persona y que contrario a lo que podría pensarse, no se adelantan prácticas satánicas ni actos violentos y degradantes.

No somos satanistas como algunos medios y la misma iglesia nos ha querido hacer ver, para hacer que nos ganemos el repudio de la sociedad”, explicó a Noticias Caracol Víctor Damián Rozo, líder de la Iglesia Luciferina Semillas de Luz en Colombia.

Según concibe Rozo, su comunidad le rinde culto a un ángel de luz que fue expulsado del Paraíso por revelarse ante ‘el gran dictador’: “para nosotros Dios es un dictador”, admitió recientemente en diálogo con Blu Radio, indicando que la iglesia le rinde alabanza, agradecimiento y hasta oraciones al diablo.

Con capacidad para cerca de 280 personas, el líder de la congregación señala que a mediados de año adelantará en su templo un congreso mundial de adoración al diablo, en el que espera reunir más de 300 adoradores de Lucifer. De acuerdo con Rozo, su iglesia se sostiene con aportes voluntarios de sus seguidores.

El culto ha sido rechazado por la comunidad de la región, que se declara mayoritariamente católica. (Video: Comunidad en Quindío se opone a templo para adorar a Lucifer) Incluso, el sacerdote y actual gobernador del Quindío, padre Carlos Eduardo Osorio, se pronunció sobre la situación y declaró la ilegalidad de la organización.

“Eso es ilegal (…) la Corte Constitucional dijo muy claro que eso no es un culto y por eso, no se pueden amparar en la libertad de culto”, advirtió el gobernante, pese a que el líder de la congregación –quien admitió que ha sido sometido a diferentes controles por parte de las autoridades– manifiesta que cuenta con toda la documentación de su iglesia al día.