Policía no puede ingresar a bodega de migrantes en Turbo hasta 2017

La orden presidencial fue clara: ingresar a la bodega y revisar la situación de los migrantes. No obstante, Santos no tuvo en cuenta que el Código de Policía tiene vigencia seis meses de ser sancionado.

Archivo AFP.

Aunque el presidente Juan Manuel Santos ordenó el ingreso de la Policía a la bodega de Turbo, Antioquia, en que se alojan 1.273 migrantes cubanos, las autoridades afirmaron que no pueden ingresar al lugar hasta dentro de seis meses. Santos, quien aprovechó el evento en que sancionó el nuevo Código de Policía para exigir a la Policía que verifiquen la situación de los migrantes, no tuvo en cuenta que la vigencia del nuevo articulado empezará en enero de 2017.

Así se lo hizo saber Ricardo Restrepo, subdirector de la Policía, quien le dijo al presidente que el ingreso solo podrán hacerlo hasta el otro año. No obstante, Restrepo indicó que por el momento sí llevarán a cabo todas las investigaciones necesarias con el fin de determinar quiénes son los propietarios de la bodega y qué participación tendrían en el tráfico de inmigrantes, que es un delito.

Asimismo, las autoridades se encargarán de inspeccionar si en algo tienen que ver los dueños del establecimiento con la precaria situación en que se encuentran las personas, en su mayoría cubanos, denunciada por la Defensoría del Pueblo en un informe revelado esta semana. (Lea: Defensoría dice que hay 1.200 migrantes cubanos varados en Colombia)

“La orden que hemos recibido de nuestro presidente de la República es a nivel judicial con la Fiscalía: adelantar las investigaciones necesarias para individualizar al propietario de la bodega y a quienes estén promocionando y cometiendo actos delictivos allá”, aseguró en declaraciones recogidas por Caracol Radio el subdirector de la Policía en respuesta a la orden de Santos desde Cali.

Y es que, la situación en el establecimiento de Turbo es más grave de lo que parecía. El informe de la Defensoría indica que el exorbitado número de personas hacinadas en la bodega de 200 metros cuadrados no es el único problema que tiene el local. La crisis humanitaria que denunció el organismo se basa en la forma en que están viviendo las personas en ese lugar. Solo cuatro baños para todos los migrantes, presencia de insectos y roedores y problemas de alimentación, son algunos de los problemas de habitabilidad que reveló la Defensoría sobre la vida que llevaban las personas en el lugar.

Lo único que buscan los habitantes del albergue es, según dicen, un permiso del Gobierno para seguir allí y luego continuar de manera segura hasta Estados Unidos. Lo que han dicho es que pretenden aprovechar las ventajas migratorias que les ha otorgado el país norteamericano, y de las que buscan beneficiarse antes de que se terminen de descongelar las relaciones bilaterales entre ese país y Cuba.