Policía y cineasta

El uniformado hace cine como una estrategia para acercarse a los jóvenes y promover la prevención del delito. Ha rodado cuatro películas.

Luis BenavidesEl intendente Édison Vanegas con su hijo.

El intendente Édison Vanegas ha dedicado 19 años de su vida a la Policía, es el jefe de la oficina de comunicaciones estratégicas de la institución en Medellín y desde 2004 produce cine como una estrategia para acercarse a los jóvenes y promover la prevención del delito. En su trayectoria figuran ya cuatro películas rodadas. Con su más reciente trabajo, que se titula Talento millonario, busca resaltar las cualidades de los niños con discapacidad. El Espectador habló con él, de sus inicios en el mundo del séptimo arte y sus proyectos.

¿Por qué hacer cine?

La Policía busca estrategias de acercamiento a la comunidad y en este caso, con las “películas para la paz”, queremos llegar a los jóvenes de una manera diferente, para decirles que a través del cine se pueden generar sentimientos particulares en las personas y que puede ayudar a que tengan un cambio de comportamiento. Buscamos que vean ejemplos de actividades que no se deben hacer y en las cuales los grupos delincuenciales están prestos a involucrarlos.

¿De dónde nació la idea?

Analizando las actividades de recreación y cultura que buscan regularmente los jóvenes: la música, los videojuegos, el deporte y el cine. Vimos que podíamos aportar de una manera más directa. Buscamos asesoría con personas que tuvieran un bagaje importante y realizamos varios talleres, entre ellos uno con el maestro Víctor Gaviria, lo que permitió arrancar con estos proyectos audiovisuales.

¿En qué año nació esa inquietud?

En 2004. Cuando había finalizado la operación Orión en la Comuna 13 nos dimos cuenta de que muchos jóvenes habían quedado contaminados por el entorno y las situaciones difíciles que habían vivido. La estrategia de la delincuencia era utilizar jóvenes para llevar artefactos explosivos y presionar el pago de extorsiones. En esta película marcamos la historia de un joven que trataba de salir de esa situación y queríamos mandarles un mensaje a los muchachos para que no se prestaran para ese tipo de actividades delincuenciales.

¿Cómo surgió la historia?

Todo partió de un hecho real que ocurrió en el comando de la Policía Metropolitana. En la cafetería aledaña dejaron un artefacto explosivo. El equipo de explosivos llegó al lugar y una de nuestras cámaras filmó el momento de la desactivación, pero lamentablemente fue activado a control remoto y el subcomisario Puerta, jefe antiexplosivos de la Metropolitana en ese momento, sufrió el fogonazo del artefacto. Estuvo 27 días en coma, lo que a nosotros nos generó una inquietud y un impacto muy grandes, porque por esos mismos días un joven había transportado un artefacto y había muerto a sólo dos cuadras de ese sitio. Cuando el sargento Puerta salió del coma, se recuperó, lo entrevistamos y le preguntamos cuál creía él que era la intención de estos grupos armados al causar una tragedia en un sitio público y él nos dio su testimonio. Con ese material y las imágenes que teníamos empezamos a contar la historia de Jugando con fuego.

¿Qué dice el comandante de semejante idea tan loca?

Mi general Rubén Carrillo, en su momento comandante de la Policía Metropolitana, nos apoyó. Junto con un compañero de la Policía de Antioquia, el patrullero Édison Rodríguez, realizamos esta primera producción, que duró 25 minutos.

¿En dónde la proyectaron?En ese momento teníamos la Policía Comunitaria y ellos fueron los encargados de multiplicar la película en los barrios. Realizaron foros, talleres y noches de cine, en los que participaban actores que estuvieron en la película.

Hablemos de la segunda película, “Asuntos internos”.

Nació de una reunión del Comité Ético de la Unidad. Allí se acordó que se debía atacar la corrupción y se planteó la idea desde mi oficina para que hiciéramos algo distinto. Aceptaron y dos meses después presenté el guión que escribí. Buscamos los recursos y tuvimos el apoyo de la Alcaldía, contamos con la actuación de Aldemar Correa, el protagonista de Paraíso Travel. Además, nuestro compañero Sebastián Sandoval hizo la canción principal.

Luego llegó la tercera película, “Héroes anónimos”.

Contamos la historia de cómo fueron capturados alias El Rolo, jefe de la banda La Sierra de la Comuna 8, y alias Chaparro, el segundo cabecilla de La Oficina. Mostramos dos historias ligadas a comentarios presentes en el imaginario de la gente: que estos delincuentes eran intocables para las autoridades y que detrás de las asonadas que organizaba El Rolo para evitar su captura había un engaño a la comunidad. Logramos desenmascarar las intenciones de estos delincuentes de evitar la acción de las autoridades.

¿Qué actores participaron?

En esta película tuvimos la oportunidad de contar con Fabio Restrepo, protagonista de Sumas y restas, quien ha recibido tres premios internacionales como mejor actor y un India Catalina, y nuevamente estuvo Aldemar Correa. Buscamos que el contenido fuera para todo público. Estuvo ocho días en las salas de cine con ingreso gratis y la vieron 4.200 personas, que era la capacidad de las salas esa semana. También la pasaron en los canales regionales de TV y en el encuentro de canales comunitarios. Mucha gente pudo verla y ahorita está en You Tube, con más de 50.000 reproducciones.

Próximamente va a rodar “Talento millonario”. ¿De qué se trata?

Es una historia de amor. Cuenta la vivencia que he tenido a través de los años con mi hijo Isaac, que tiene síndrome de Down. En una oración le pedí a Dios que me mostrara por qué me había mandado mi hijo así, y la mejor respuesta fue esta historia. Con ella queremos mostrar que estos niños son mucho más que una limitación física, que tienen talentos, capacidades de acuerdo a su nivel cognitivo y físico y que muchas veces en la sociedad esas cualidades no son valoradas como deberían serlo.

¿Y qué papel juega la Policía?

La trama se desenvuelve en medio de un hurto al programa Talento millonario. Hay un sargento de Policía que captura a una persona, que paradójicamente es inocente, pero a él, por su rol de policía, no le corresponde juzgar sino proceder, pero le hace un seguimiento particular al proceso. Finalmente el sargento solicita una última audiencia y logra demostrar su inocencia, devolviéndole la alegría a un hogar muy golpeado por las circunstancias particulares que se viven dentro de la historia.

¿Qué papel cumple usted en las películas? ¿Escribe el guión, dirige?

Lo primero que hago es marcar una idea, escribir el guión de acuerdo a una necesidad puntual y después dirigir la película.

¿Ya tiene el reparto de actores?

Vamos en un 60% en la selección de los personajes. Aún se siguen presentando las audiciones para los niños con necesidades educativas que quieran participar. Hemos habilitado el correo talentomillonario@gmail.com.

¿Qué actores reconocidos lo acompañarán esta vez?

Ya hablamos con Edgardo Román y con Luis Meza, y nuevamente estarán Fabio Restrepo y Andrés Restrepo.

¿En qué etapa están?

Estamos buscando cómo financiar la historia. Ya varias personas e instituciones han rodeado el proyecto. En mayo empieza el rodaje y esperamos que se vinculen más.

¿Usted es el único policía que hace cine?

Somos los pioneros, pero me gusta mucho cuando algunos compañeros me dicen que quieren seguir el mismo camino. Hemos indagado con colegas policías del mundo y periodistas internacionales y hasta el momento no sabemos de otro policía que esté haciendo cine buscando la prevención del delito en su país.

¿Cuál es su sueño?

Llegar a generar cambios de comportamiento en las personas. Si alguna familia se siente tocada por el mensaje que les mandamos, ya hemos cumplido nuestro objetivo.

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