¿Punto final a la minería en páramos?

La audiencia pública de este viernes convocada en el Congreso de la República por el Polo Democrático Alternativo y apoyada por la Alianza Verde arremetió contra los proyectos a gran escala en esos ecosistemas.

Colombia es uno de los siete países del mundo que cuenta con páramos. De todos los que existen en el planeta, contiene casi la mitad. Aunque sólo ocupan el 2% del territorio nacional, de ellos sobrevive el 70% de la población colombiana. Allí crecen el 60% de plantas exclusivas y varias especies nativas propias de ese ecosistema y de ningún otro. Solo Santurbán, por ejemplo, abastece de agua a los dos Santanderes. Por eso, tratar de defenderlos no es un capricho.
 
De hecho, en la audiencia pública de hoy citada por el Polo Democrático Alternativo y apoyada por la Alianza Verde, la lupa estuvo puesta sobre los proyectos de minería a gran escala en los páramos. Varios temas se tocaron, entre ellos, el artículo 167 del nuevo Plan Nacional de Desarrollo que avala la ejecución de estos proyectos y que el senador Iván Cepeda del Polo Democrático tildó de “micos”.
 
De acuerdo con la Agencia Nacional de Minería en el país se han otorgado 448 títulos que abarcan 120 mil hectáreas. Estas zonas involucran 26 páramos que “están expuestos y serán devastados por la minería a gran escala”, aseguró Cepeda.
 
Los títulos están encabezados por tres grandes compañías: la Anglo Gold Ashanti (con más del 30% de las explotaciones), la empresa Eco-Oro, antes Grey Star, y Ecominas Paz del Río. “Lo que quiero denunciar es que el Plan Nacional de Desarrollo está hecho a la medida de tres grandes compañías que se quieren beneficiar de los recursos de los páramos”, remató el senador del Polo.
 
En esto coincidió la Representante a la Cámara, Angélica Lozano: “El Plan Nacional de Desarrollo privilegia los intereses de las multinacionales”, dijo. “Acá no es posible hablar de una política ambiental”, remató.
 
Por su parte, la senadora por la Alianza Verde, Claudia López, denunció en su intervención “la capacidad del gobierno nacional de hacer trampa sobre todos los temas de medio ambiente”. Se refería al parágrafo que se incluyó en el Plan de Desarrollo, que discutió el senador Cepeda, y a la delimitación de los páramos que, para todos los ponentes, es a todas luces, un exabrupto.  
 
López explicó que el quid del asunto en la delimitación de estos ecosistemas fue una palabra. Al decir que se delimitan las áreas de páramo se desconoce el ecosistema en su totalidad que incluye a los acuíferos, las zonas de recarga y el subpáramo. Entonces, bajo este concepto, la resolución 2090 del 19 de diciembre de 2014 pasó de reconocer, aproximadamente, 150 mil hectáreas propuestas de conservación, a solo 90 mil.   
 
El problema que está detrás consiste en que “la delimitación será el modelo para los 33 páramos restantes”, comentó Adán Amaya, quien expuso la situación actual del páramo de Santurbán. Y Alix Mancilla delegada de la protesta por la defensa de Santurbán concluyó que “la delimitación es el recorte de los páramos”.
 
Durante el primer gobierno del presidente Juan Manuel Santos se estipuló la delimitación de los páramos. Pero hoy se le abren las puertas a las grandes multinacionales. Las conclusiones de hoy le apuntan a abrir el debate el próximo miércoles y a incluir un proyecto de ley que genere pagos por regalías ambientales, por el cuidado del medio ambiente, y no únicamente por la producción de oro, platino o petróleo. Así lo dijo Claudia López y finalizó con que “la decisión que debe tomar Colombia es si quiere oro o agua. Podemos vivir sin oro, pero no sin agua”.
 
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