La realidad de la sucesión en la ANLA

El director de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, Fernando Iregui Mejía, no se ha podido ir del cargo es por una posible aplicación del Código Único Disciplinario.

La realidad por la cual el director de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), Fernando Iregui Mejía, no se ha podido ir del cargo es por una posible aplicación del Código Único Disciplinario.

Aunque Iregui renunció al saliente ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Gabriel Vallejo, y le fue aceptada por el entrante titular, Luis Gilberto Murillo, oficialmente no le han designado su reemplazo.

A Iregui le han recomendado no irse mientras no tenga quien le reciba el cargo, toda vez que le pueden abrir un proceso disciplinario teniendo en cuenta que es el ordenador del gasto y la única persona facultada para suscribir licencias ambientales en la entidad.

La dimisión le fue aceptada el 16 de mayo por el ministro Murillo a través de la resolución 0777. Y aunque se anunció que Rodrigo Suárez sería el nuevo director de la ANLA, éste no ha sido llamado por la Función Pública para su procedo meritocrático ni su hoja de vida publicada en la página de la Presidencia de la República, que es un requisito legal.

Lo cierto es que el ministro se encuentra en una encrucijada, pues además del reemplazo de Iregui, tiene que solucionar otros 12 cargos directivos cuyas renuncias fueron aceptadas