Reclusos de la cárcel de Cómbita aún no podrán lucir barba y pelo largo

Así lo determinó el Consejo de Estado anulando disposiciones del reglamento interno del centro penitenciario de máxima seguridad.

Tomada de Vanguardia Liberal

La Sección Primera del Consejo de Estado emitió un fallo sobe varias disposiciones establecidas en el reglamento interno de la cárcel de máxima seguridad de Cómbita en el departamento de Boyacá.

En la decisión se establece que continúa la prohibición para que los internos tengan el pelo largo o se dejen la barba al considerar que obedece a la protección de condiciones de salubridad e higiene que por lo general se ven afectadas por causa del hacinamiento carcelario existente.

“Una persona que se encuentra privada de la libertad en establecimiento carcelario y penitenciario está bajo una particular forma de sumisión o subordinación obligacional en relación con el Estado, precisamente, por su condición de recluso”, precisa uno de los apartes del fallo.

La Sala recordó que no toda limitación es desfavorable para quienes se encuentran privados de su libertad, pues es razonable limitar el ingreso de ciertos elementos que en un momento dado pueden ser utilizados para atentar contra la integridad de cualquiera de los reclusos, e incluso del mismo personal de guardia.  

Sin embargo, el tribunal de lo contecioso administrativo amplío el límite de libros que pueden ingresar al considerar que el Estado debe promover y fomentar el acceso a la cultura, erudición e ilustración de todos los colombianos en igualdad de oportunidades.

En este caso señaló que limitar los libros d restringe el propósito resocializador de la pena, pues para garantizar el desarrollo integral de la persona recluida se le debe dar la oportunidad de ilustrarse y adquirir conocimientos a través de los libros, siempre y cuando los mismos no atenten contra el orden público y las buenas costumbres.

Finalmente, la Sala anuló las disposiciones del reglamento que limitan la participación y votación de los reclusos dentro de los comités de disciplina del penal.

“El aparte del artículo 15 demandado, que otorgó una participación a los reclusos dentro del Consejo de Disciplina, con la posibilidad exclusiva de manifestar sus opiniones y la salvedad de que no tendrían derecho a voto, contraría el espíritu normativo contenido en el artículo 118 de la Ley 65 de 1993, pues de su texto no se colige que el Legislador quisiera imponer restricción alguna en este aspecto”, señaló la sentencia.