Iván Duque: así fue su histórico triunfo en las elecciones presidenciales

hace 3 horas

La reconstrucción de los magnicidios

Gina Cabarcas, coordinadora de analistas de la Unidad de Análisis y Contexto de la Fiscalía, es la encargada de reconstruir las conexiones entre los crímenes de Galán, Jaramillo y Pizarro y el exterminio de la UP.

Gina Cabarcas, coordinadora de la Unidad de Análisis y Contexto de la Fiscalía General de la Nación. / Andrés Felipe Londoño

¿Cómo se reconstruyó el expediente de Luis Carlos Galán?
La Unidad de Análisis y Contexto se creó hace un año con varios grupos temáticos de trabajo. A uno de ellos le tocó trabajar el tema de los magnicidios. En este grupo, además de fiscales e investigadores, teníamos a un politólogo, un sociólogo y un filósofo que tomaron una misma metodología de trabajo. Esos expedientes que empezaron a construir los jueces de instrucción criminal a finales de los años 80 son muy ricos en información, tienen testimonios importantes para dar cuenta del paramilitarismo en el Magdalena Medio y de toda la alianza criminal que se conformó. Al hacer un análisis del expediente empezamos a encontrar coincidencias con los magnicidios de Carlos Pizarro y Bernardo Jaramillo.

¿Cómo documentaron esa alianza entre el cartel de Medellín, los paramilitares y agentes del Estado?
Cuando se habla del fenómeno paramilitar del Magdalena Medio de finales de los 80, se hace una inmediata relación con las Fuerzas Militares, sobre todo en la región. Pero los vínculos con el DAS y la Policía no se habían visto del todo. Ese cruce de análisis le permite a uno ver posibles baches en la forma como se implementaron los esquemas de seguridad de los candidatos presidenciales asesinados.

¿Cree, como menciona ‘Ernesto Báez’, que “ninguna vuelta grande se podía hacer en Colombia sin el apoyo de la ley”?
Lo vemos con el paramilitarismo en los 80 y 90, que requiere de la cooptación del Estado para sus planes. Casi que el plan criminal incluye parte de la cooptación del Estado. Esto es lo que nosotros empezamos a develar con la decisión del caso Galán, pero falta mucho por detallar. Acá damos pistas de esa vinculación de funcionarios del DAS y de la Policía en los esquemas de seguridad de estos líderes políticos de la época. Falta revisar más archivos.

¿Cómo fue esa relación entre ‘paras’ y ‘narcos’ del Magdalena Medio para ejecutar los magnicidios?
El paramilitarismo en el Magdalena Medio de los Pérez (Gonzalo y Henry) se fue fortaleciendo con el cartel de Medellín. Hacia 1985 había una cantidad de grupos de autodefensas que funcionaban casi que en lo micro local y que en principio no estaban coordinados. Luego fueron fortalecidos con la llegada de los ‘narcos’ que necesitaban tierras y gente para proteger sus cultivos.

¿Quién patrocinó más a los ‘paras’: Gonzalo Rodríguez Gacha o Pablo Escobar?
Rodríguez Gacha.

Se lo pregunto porque ‘Popeye’ en declaración a la Fiscalía dijo que Pablo Escobar era más afecto a la guerrilla, que quería formar un partido político con ellos y que incluso le avisó a Bernardo Jaramillo que lo iban a asesinar. ¿Qué tan verificada está esa versión?
Yo creo que a finales del 89, tras el magnicidio de Luis Carlos Galán, se empieza a fraccionar esa relación entre Escobar, Rodríguez Gacha y Henry Pérez. Esta fue una alianza criminal en la que no todos sus miembros querían lo mismo. Para algunos planes criminales hay unos más responsables que otros. En ese contexto es factible que alguien como Escobar estuviera menos de acuerdo con un plan para matar a Bernardo Jaramillo que con un plan para matar a Galán. Pero eso no quiere decir que no supiera o no lo patrocinara. Por eso hablamos de una alianza criminal y no de un aparato organizado de poder.

¿Qué intereses llevaron a agentes del DAS y de la Policía a estas alianzas criminales para los magnicidios?
Esta alianza criminal no sólo tuvo intereses económicos, sino políticos. Pero aún nos hace falta investigar más individuos que tuvieron relación con los ‘paras’ y reconstruir a fondo qué otras personas de estos organismos de seguridad estaban vinculadas con esta alianza criminal.

¿Qué ha sido lo más problemático para la Fiscalía al tratar de reconstruir todas estas relaciones?
¡El paso del tiempo! Sin embargo, es una fortuna poder ver esos archivos y contrastarlos con todos estos años de experiencia y de información, cómo se obstruyó la justicia en estos casos, por ejemplo. En el caso Galán eso pasó.

¿Hicieron perfiles de los protagonistas de esta alianza criminal? ¿Qué encontraron?
Parte de entender los perfiles de ellos es entender su inteligencia, cuáles intereses económicos y políticos tenían, por qué se peleaban. Tiene que ver con no ponerlos a todos como si fueran igualitos. Además, al analizar las víctimas pudimos caracterizar en contexto los movimientos políticos alternativos que también fueron objeto de exterminio.

Hace rato el nombre del general (r) Óscar Peláez ha sido mencionado en el expediente Galán. ¿Hay alguna prueba en su contra?
Óscar Peláez se menciona, pero aún no tenemos indicios suficientes para una posible vinculación.

¿No cree que el hecho de que estos magnicidios transitaran la impunidad por más de 20 años hizo que estas alianzas se siguieran reciclando? Si la justicia hubiera operado a tiempo nos habríamos ahorrado muchos muertos...
Yo quisiera resaltar que dentro de este expediente y otros de los años 80 también uno ve funcionarios judiciales muy valientes, muchos incluso asesinados. Creo que tenemos que aprender de nuestro pasado y que también es equivocado decir que toda la violencia que hemos vivido es igualita. Hay que ver los momentos históricos con sus particularidades. Hemos vivido 50 años de violencia, pero no podemos decir que todas las alianzas criminales han sido la misma violencia reciclada. Cada una tiene sus especialidades a nivel local y nacional.

¿Qué han podido descubrir sobre las coincidencias en los magnicidios de los años 80 y 90?
Los tres homicidios (Galán, Jaramillo y Pizarro) hay que verlos en contexto y con sus propias particularidades. En principio hay un tema con la escolta de los tres candidatos, pero hay otras cosas más de fondo. Parte de la investigación en contexto lo que hace es ver cuál fue la línea de impunidad del caso: la línea de muerte de testigos, victimarios, capturados, de amenazas y obstrucción.

En el expediente de Galán se adjuntó un certificado de defunción del cuestionado jefe de escoltas Jacobo Torregrosa, clave para perpetrar el magnicidio. ¿Están seguros que ese señor está muerto?
Está ese certificado de defunción y lo estamos analizando.

Este esfuerzo de la Fiscalía hoy es loable. Pero uno sigue teniendo la sensación de que es muy tarde. Pablo Escobar, Rodríguez Gacha y Henry Pérez están muertos, también Jacobo Torregrosa y Alberto Romero (del DAS), así como el sicario Jaime Rueda Rocha.
Sí, pero también hay muchas personas vivas. Esto es un esfuerzo por esclarecer la verdad de lo sucedido. La justicia no está solamente para castigar a los responsables, sino también para esclarecer la verdad. Eso va a tener repercusiones en la reparación de las víctimas. Nosotros, además, no tenemos solamente los tres homicidios de los que hemos hablado, sino también el caso del exterminio de la Unión Patriótica.

La Fiscalía estableció no sólo que el coronel Manuel González, jefe de la oficina de orden público del DAS, fue quien recomendó a Torregrosa para ser jefe de escoltas de Galán, sino que el capitán Luis Felipe Montilla, comandante de la Policía de Soacha, nada hizo por proteger la vida del candidato el día del atentado. ¿Faltan más funcionarios?
La revisión de los documentos de la Policía de Soacha permitió encontrar inconsistencias entre lo que el señor Montilla decía sobre cómo se había planteado el esquema de seguridad para la localidad de Soacha y la visita del doctor Galán. Encontramos inconsistencias frente al número de policías que se dijo que iban a estar en la plaza ese día, en el esquema, en las reuniones previas. Todo se orquestó para no prestar la seguridad.

[email protected]

@jdlaverde9

Temas relacionados