Con refinería de Cartagena bajarían precio de combustibles

El debate por la reducción del precio de la gasolina está más evaporado que nunca.

 Primero, el ministro de Minas y Energía, Amylkar Acosta, dejó claro que no se “puede hablar de una rebaja sustancial”, como la de $1.000 que ha propuesto el Legislativo para el galón de gasolina, y recordó que el objetivo del Gobierno es crear un mecanismo que logre que el precio no suba más del 1,9% al mes. Un nuevo esquema que tampoco ha producido mucho ruido, más aún si se tiene en cuenta que en la Comisión Quinta del Senado, el lugar natural del debate, no ha llegado a feliz término por falta de quórum. Y para sumar, los mismos congresistas, empezando por Luis Fernando Velasco, quien reconoció que los tiempos no dan, creen que en esta legislatura no habrá aprobaciones al respecto.

Por eso, fue el mismo ministro de Minas quien aseguró que “el Gobierno no está cerrado a la banda” y está dispuesto a encontrar la forma de que los precios al consumidor sean más bajos. Por eso “ya venimos de una rebaja de $400” este año. Entonces, hablando de soluciones de fondo, Acosta detalló que una reducción importante en los precios de los combustibles se dará cuando “tengamos lista la refinería de Cartagena”.

Advierte el ministro que “cuando entre en operación y esté completamente modernizada, tendríamos un margen de casi US$20 por barril, que ahora es de US$5”. En otras palabras, “se bajarían las importaciones que debe hacer el país en diésel, que hoy son el 60% del consumo total”, explicó Orlando Cabrales, viceministro de Energía. Una modernización planeada para finalizar en los últimos meses de 2014 y que entraría formalmente en operación en 2015. Los dos funcionarios recalcaron que aunque no es una solución inmediata, permitirá bajar el precio del combustible que usa el aparato productivo del país.