Restos de un lugar histórico

El último saldo de la confrontación es la destrucción de una capilla doctrinera del siglo XVIII, que quedó incinerada luego de que los indígenas nasa de Tierradentro ocuparan predios de campesinos.

En medio del conflicto interétnico que se viene presentando desde 2009 entre indígenas nasas y campesinos de Tierradentro, al nororiente del Cauca, la capilla doctrinera del Parque Arqueológico de San Andrés de Pisimbalá, en el municipio de Inzá, Cauca, fue incinerada el pasado jueves a la una de la mañana. Los hechos son atribuidos a las comunidades indígenas. Sin embargo, no se descarta que haya manos externas que quieran agudizar el conflicto en los dos sectores.

Según el alcalde de este municipio del nororiente caucano, William Mauricio Castillo, la capilla, construida a finales del siglo XVIII, es el ícono de este parque arqueológico único en Colombia, que está contiguo al de San Agustín, Huila. “Hace parte de la riqueza arqueológica del país. Fue declarado Patrimonio Histórico de la Humanidad por la Unesco. Es una zona protegida y muy visitada en ese corredor turístico que estamos tratando de impulsar entre San Agustín y Tierradentro”, expresó el alcalde.

Lo cierto de la historia, que se suma a un conflicto generalizado de tierras en el Cauca, es que en 2009 los indígenas nasas ocuparon predios de los campesinos donde funciona el colegio Microempresarial Agrícola de San Andrés de Pisimbalá. Desde entonces la tensión no ha cesado. Pero su punto más alto se presentó esta semana, cuando otros terrenos de propiedad de los campesinos fueron ocupados por indígenas nasas de Tierradentro.

“Es inexplicable que lo hayan hecho contra la capilla doctrinera. Este es un templo que ha sido reconstruido por los dos sectores. Luego de un incendio accidental que hubo en 1974, las dos comunidades ayudaron a apagar el fuego y a reconstruir la estructura. Sin embargo, creemos que puede haber muchos intereses en que esas dos comunidades sigan en conflicto”, dijo el alcalde Castillo.

Del lado de las comunidades indígenas, a quienes se atribuye la responsabilidad de los hechos, el gobernador del resguardo de San Andrés de Pisimbalá, Óscar Lis, ha dicho que van a asumir las investigaciones para encontrar a los culpables, “si es que los hay”, y que la misma comunidad asumirá cuál será el castigo para ellos.

Mientras tanto, ayer se instaló una mesa de concertación en ese resguardo indígena, en la que participaron el gobernador del Cauca, Temístocles Ortega, funcionarios del Incoder, las dos comunidades y el alcalde del municipio de Inzá. “La comunidad en general requiere la mirada del gobierno nacional en todos los sectores: vivienda, agricultura, vías, entre otros problemas que necesitan una solución integral”, dijo el alcalde Castillo.

 

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