La salud está al borde del colapso: gobernador de Cundinamarca

El mandatario propone uso de nuevas tecnologías para abaratar costos en la atención en los hospitales.

Hace 13 días se implementó la nivelación y unificación del Plan Obligatorio de Salud en el país y, sorpresivamente, esta medida, que promete la igualdad de beneficios para los usuarios del régimen subsidiado y del contributivo, ha generado más críticas que elogios.

Por lo menos en Cundinamarca, el gobernador Álvaro Cruz se ha empeñado en denunciar ante el Gobierno la posibilidad de un colapso en la red hospitalaria de este departamento. Para evitar un déficit de $110 mil millones al año, el gobernador propone una reestructuración de la medida, así como la implementación de nuevas tecnologías que permitan el ahorro a largo plazo.

La preocupación se debe, principalmente, a los problemas financieros que genera el hecho de que los planes de beneficio pasen en su totalidad a estar en manos de las Entidades Promotoras de Salud (EPS), que actualmente presentan serias dificultades.

Por ejemplo, los $130 mil millones que la Secretaría de Salud departamental destinaba a los procedimientos no POS, ahora deberán estar a cargo de EPS del régimen subsidiado como Caprecom, entidad que está al borde de un colapso financiero.

Adicionalmente, la nivelación de la unidad de pago por capitación (UPC), que es lo que le cuesta al sistema cada paciente, presenta un déficit al establecer para el régimen contributivo $540 mil y para el subsidiado $430 mil. “Existe un déficit de $110 mil por cada usuario que se atienda en el departamento. Con un millón de afiliados, va a dejar un déficit de $110 mil millones al año”, explicó Cruz.

A este nuevo esquema se suman otros obstáculos. Por un lado, según el gobernador , se generarán nuevos costos administrativos a raíz de la administración del POS por parte de las EPS, y por otro, la intermediación de estas entidades significará un retraso en los flujos de caja. “En Cundinamarca el giro de recursos lo hacemos 30 días después del cobro, lo cual permite un dinamismo de flujo de caja en la red pública hospitalaria. Cuando este procedimiento pasa a las EPS, los flujos de caja se retrasan tres meses por cuestiones de auditorías y otros procedimientos, afectando principalmente a los hospitales de segundo y tercer nivel”, dijo el gobernador.

En estos días, el tema principal en la agenda de los gobernadores será discutir las propuestas que presentarán ante el gabinete del presidente Juan Manuel Santos para frenar la problemática. Para Álvaro Cruz, lo más inmediato es nivelar la UPC: “Es lo primero que hay que hacer, y no puede tardar más de dos años. Para que la UPC llegue a los $540 mil se puede hacer mediante recursos de la nación. Aunque esto no solucionaría el problema del todo, por lo menos podría paliar la situación”.

En este sentido, el gobernador de Cundinamarca advierte un posible colapso en el sistema de salud. “Si no se atienden las peticiones, el sistema va a colapsar. Los hospitales de segundo y tercer nivel no van a poder soportar la crisis financiera y de esta manera van a terminar afectados también los de primer nivel”.

Pese a que el Gobierno ha defendido la nueva medida por la equidad que representa la nivelación, lo cierto es que, por lo menos en Cundinamarca, ya se están buscando otros mecanismos para ir ahorrando y prevenir el posible desastre: “Una de las maneras de disminuir costos es a través del trabajo por redes, es decir, que los hospitales de diferentes niveles cuenten con más herramientas para comunicarse y ayudarse entre ellos”, comentó Cruz.

Teniendo en cuenta que los hospitales de segundo y tercer nivel pueden entrar en un colapso financiero, la idea que presenta Cruz es que el 80% de los pacientes sean atendidos en hospitales de primer nivel a través de la telemedicina. “Lo que se busca es que si un paciente necesita una cirugía y está en el hospital de primer nivel, el médico de este hospital pueda realizarla mediante el apoyo de médicos de segundo y tercer nivel que se comuniquen con él mediante la red”.

Por ahora, sólo el hospital de Viotá está en condiciones de recibir este tipo de tecnología. Los otros 36 se encuentran con déficits de infraestructura o de atención. Además de esto, para comenzar a implementar la telemedicina, la Gobernación necesita $80 mil millones. La financiación de este proyecto es todavía incierta.