Alcaldía de Bucaramanga iza bandera LGBTI en contra de la homofobia

La entidad argumentó que la medida es para rechazar el matoneo en colegios hacia esta comunidad y la discriminación de la que son víctimas.

Angélica Lozano

La alcaldía de Bucaramanga (Santander), una ciudad de medio millón de habitantes situada sobre una rama de la cordillera de los Andes, tomó este viernes la decisión de izar la bandera LGBTI en su sede. La medida, según la administración, fue tomada por considerar que hay "mucha" homofobia, rechazo y matoneo en colegios hacia las personas lesbianas, gais, transgénero, bisexuales e intersexuales (LGBTI).

"Es un mensaje simbólico izar la bandera junto al pabellón nacional, la bandera de la población LGBTI, la bandera de los siete colores, la bandera del arcoíris, en señal de respeto por la diversidad", dijo a periodistas Isabel Ortiz, asesora de la alcaldía en temas de mujer y equidad de género.

Ortiz indicó que desplegar este estandarte durante diez días hace parte de la "apuesta" de la alcaldía "por la no discriminación y no exclusión".

Para Marcela Sánchez, directora de la ONG Colombia Diversa, estos actos "no se deberían leer como en respaldo a la comunidad (LGBTI), sino en rechazo a la discriminación".

Desde el lunes, el departamento de Santander, del que Bucaramanga es capital, se vio inmerso en una polémica luego de que la diputada cristiana Ángela Hernández dijera en la asamblea departamental que hay una "colonización homosexual" en los colegios del país por parte del Ministerio de Educación a través de la Ley de Convivencia Escolar. (Lea aquí: Diputada de Santander sugirió que homosexuales son zoofílicos e indecentes)

Hernández cuestiona contenidos de esa normativa, como los proyectos pedagógicos de educación que incluyen la diversidad sexual, y la supuesta injerencia del Estado en la elaboración de los manuales de convivencia de los colegios. (Lea aquí: “Comunidad LGBTI ya tiene derechos, que además son privilegios”: diputada de Santander)

La postura de la diputada generó numerosas críticas en redes sociales, donde fue señalada de "homófoba", y, según defensores de derechos humanos, e se opone a las iniciativas del Ministerio de Educación para cumplir con la ley y las sentencias de la Corte Constitucional que exigen abolir la discriminación de todos los colegios del país.

El caso de Sergio Urrego, el estudiante gay que se suicidó hace dos años porque en su colegio lo discriminaron, puso en evidencia el acoso escolar del que son blanco los LGBTI e hizo que el alto tribunal le pidiera expresamente al Mineducación que revisara en un año todos los manuales de convivencia para que respetaran la orientación sexual y la identidad de género de los estudiantes. Por su parte, la ley 1620 de 2013 estableció que sistema de educación se fundamenta en el reconocimiento, respeto y valoración de la dignidad propia y ajena, sin discriminación por razones de género, orientación o identidad sexual, etnia o condición física, social o cultural.

Así entonces el Ministerio de Educación no se inventó la norma, la entidad está cumpliendo una ley expedida por el Congreso, que no puede ser desconocida por los ciudadanos y sobre todo por servidores públicos.