“Se vinieron los limosneros, prostitutas y desocupados de Venezuela”: alcalde de Bucaramanga

Rodolfo Hernández denunció que la ciudad no tiene dinero para hacerse cargo de los miles de ciudadanos del vecino país. No obstante, las palabras que utilizó para referirse a los inmigrantes causaron polémica.

Las medidas que ha puesto en marcha Migración Colombia no han sido suficientes para detener el continuo flujo de venezolanos y colombianos en la frontera binacional. A diario, miles de personas cruzan hacia un lado y otro del paso fronterizo, debido a que sus actividades están del otro lado de la línea que divide a ambos países. (Lea: TMF, la tarjeta que diligenciarán los venezolanos para entrar a Colombia)

El alcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández, desató este viernes una nueva polémica al referirse a este vertiginoso tránsito, asegurando que están arribando personas de bajos recursos, trabajadoras sexuales y desempleados, situación que podría complicar las arcas de la ciudad. Por esto, Hernández solicitó al Ministerio del Interior y a Migración Colombia que sean más efectivos en el control a la llegada de venezolanos al país, pero las palabras que utilizó para referirse a ellos fue lo que levantó ampolla.

“Y se vinieron todos los limosneros de Venezuela para acá, y la prostitución y los desocupados, porque prácticamente somos lindero de frontera. Entonces ¿cómo hacemos acá en Bucaramanga? No los podemos matar ni echarles plomo, toca recibirlos, así como Veneuzela recibió a más de cuatro millones de colombianos que se iban de aquí porque no tenían oportunidades de trabajo y se fueron para allá, y allá les fue bien”, dijo Hernández a periodistas, desatando de inmediato una nueva controversia por las expresiones usadas por los políticos colombianos para referirse a los venezolanos en nuestro país.

De esta forma, el alcalde de Bucaramanga declaró que la ciudad no estaba en condiciones económicas para ocuparse de los casi 12.000 venezolanos que, se calcula, hay en estos momentos, y que han llegado paulatinamente por cuenta de la difícil situación en su país.

“Todo es con plata y ¿plata de dónde sacamos? ¿Qué hacemos si viene un habitante de calle de Venezuela? Si no podemos ni con los de aquí, entonces yo no sé, se pondrán a pedir limosna. Los factores de supervivencia yo no los puedo resolver”, agregó Hernández, quien recurrió a recordar su profesión (ingeniero) para aclarar que no podía hacer trucos de magia y solucionar la situación de los recién llegados.

Finalmente, el mandatario aseguró que ya recurrió al Gobierno Nacional para solicitar ayuda económica, pero que los trámites hechos por la Secretaría de Desarrollo Social de la ciudad han sido infructuosos debido al déficit fiscal del país. “El Gobierno Nacional está más pobre que el de Bucaramanga”, concluyó el alcalde bumangués.