'Santos quiere capitalizar votos'

Analistas y funcionarios del gobierno del país vecino coinciden en que en Colombia hay un plan para desestabilizar al Estado venezolano.

Calixto Ortega, encargado de negocios de Venezuela con EE.UU y los analistas políticos Miguel González y Alberto Aranguibel.
Calixto Ortega, encargado de negocios de Venezuela con EE.UU y los analistas políticos Miguel González y Alberto Aranguibel.

Las relaciones entre Colombia y Venezuela después de la reunión entre el líder opositor del vecino país, Enrique Capriles, con el presidente Juan Manuela Santos entraron en cuidados intensivos. El Espectador habló con analistas políticos chavistas y funcionarios del gobierno sobre cómo ven la situación actual y qué podría llegar a pasar entre ambas naciones. Entre las cosas que manifiestan unánimemente y en las que coinciden todos es en su forma de referirse a Enrique Capriles y en decir que el anunció que éste hizo el domingo al llegar a Venezuela, de querer participar en las elecciones regionales, se contradice con su discurso de no reconocer el resultado del Consejo Nacional Electoral de ese país. Así como que en Colombia se está fraguando un complot en busca de desestabilizar el gobierno venezolano.

¿Podría llegar a pasar que el gobierno venezolano rompa relaciones con el gobierno colombiano?

No le puedo hablar sobre cuál es la posición que va a fijar el gobierno, eso sólo lo sabe el presidente Nicolás Maduro. Lo que sí le puedo decir es que Enrique Capriles desconoce las instituciones venezolanas, el Consejo Nacional Electoral principalmente, con un argumento falso, mintiendo descaradamente. Diciendo que el que ganó las elecciones fue él. Con el único propósito de incidir en el ánimo de algún sector de la oposición.

¿Las reacciones tan airadas de su gobierno contra el nuestro por la visita de Enrique Capriles a Colombia no se debe a una división interna del gobierno venezolano?

Dentro del chavismo no existe ninguna división, ese es un argumento de la oposición que lamentablemente algunos medios de comunicación repiten insistentemente.

¿Puede influir lo sucedido en que Venezuela cambie el papel que viene desempeñando en la mesa de negociación que se lleva a cabo en La Habana?

No le puedo decir qué va a pasar con las relaciones entre los dos países, sin embargo, sí que esperamos y siempre ha sido el propósito, manejar en términos fraternales la relación con Colombia. Hay gente que está absolutamente interesada en que eso no suceda.

¿Quiénes están interesados en que eso no suceda?

Enrique Capriles. El único propósito que tiene es forzar situaciones para ser recibido por diferentes países y transmitir una imagen en Venezuela de que lo reconocen en el exterior.

Quizá hay algo de lo que sí me puede hablar, y es sobre lo dicho por el presidente Maduro en relación con lo que Estados Unidos está colaborando en una conspiración con Colombia para desestabilizar el gobierno venezolano.

Estoy apenas asumiendo una función, pero sí le puedo decir que el presidente Maduro es un hombre serio que no hace afirmaciones a la ligera. No puedo entrar en detalle más allá de lo que él ha dicho.

¿Podría ser que debido al desabastecimiento en Venezuela están buscando un enemigo externo para desviar la atención a otros objetivos y no al gobierno?

Desde muchos sectores de oposición estimulan el consumo excesivo de algunos rubros con el propósito de hacer ver en algunas ciudades específicas o en algunos sectores de alguna ciudad un desabastecimiento para tener suficientes elementos para ir con una cámara de televisión y publicarlo. De esa manera estimulan la compra masiva de ese producto y generan realmente la escasez, es una estrategia perversa.

¿Por qué fue tan airada la reacción venezolana por la reunión entre Enrique Capriles y el presidente Santos?

Entre el presidente Juan Manuel Santos y el presidente Hugo Chávez hubo un acuerdo que se firmó en Cartagena hace dos años. Cuando Santos asumió la presidencia ambos se comprometieron a que se iban a respetar todos los canales institucionales en las relaciones entre ambos países. La posición que ha tenido el gobierno de Santos al recibir a Enrique Capriles incumple ese acuerdo.

¿No es libre un presidente de recibir a quien quiera en su país?

Enrique Capriles no tiene ni la moral ni la ética para ser recibido por ningún presidente. Cada quien es libre de recibir en su casa y en su país a quien quiera. Pero recibir a una persona que ha sido cuestionada en Venezuela, que ha tenido expedientes abiertos y que incluso ha estado preso por antecedentes judiciales es muy mal visto.

Sí, ¿pero no puede un país manejar sus relaciones diplomáticas con todos los sectores de los países?

Creo que es una política interna del gobierno de Juan Manuel Santos para capitalizar algunos votos de toda la gente fuerte que tiene en contra, es decir, la que apoya a Álvaro Uribe que ven en Juan Manuel Santos un aliado incondicional de Venezuela. Bien sabemos todos que Uribe es una persona antivenezolana y que lo ha demostrado fehacientemente. Más bien es una política de acercamiento hacia la población colombiana que no está de acuerdo con Nicolás Maduro como presidente para capitalizar algunos votos en las próximas elecciones en Colombia.

También así se podrían interpretar las reacciones del presidente Maduro como una jugada política por las divisiones que hay dentro del chavismo.

Diosdado Cabello estuvo hace pocos días en Maracaibo pidiendo unidad en torno al presidente Maduro para las próximas elecciones regionales del 8 de diciembre. La unidad se ha establecido, aunque es claro que cuando un líder se muere, como es el caso de Hugo Chávez, se den ciertas divisiones y resquebrajamientos políticos, este no ha sido el caso. La unidad entre Cabello y Maduro es tangible y fehaciente.

Si no se debe a la división dentro del chavismo, ¿entonces la reacción venezolana a la visita de Capriles a Colombia es para desviar la atención hacia un enemigo externo por los problemas internos como el desabastecimiento?

No es que Venezuela esté buscando enemigos externos, aquí existe una conspiración, así suene a película de Hollywood, pero se han descubierto empresas que han tenido productos almacenados que en el mercado son escasos, como el papel higiénico y la mantequilla. No se trata de que haya una guerra interna dentro del chavismo y se quiera desviar la atención para echarle la culpa a alguien, simplemente hay un proceso de minar la institucionalidad democrática en Venezuela para indicar que el gobierno de Maduro no ha sido efectivo ni transparente.

‘Líderes venezolanos han expresado una opinión comedida’

El analista político venezolano Alberto Aranguibel asegura que recibir a Henrique Capriles en Colombia no es un acto “acto de cordialidad con una nación hermana”.

¿A qué se debe la reacción tan desmesurada del gobierno venezolano por la reunión del presidente Santos con Enrique Capriles?

Los países no pueden hacer reuniones con quien quieran si afectan las relaciones con los países hermanos. Recibir a alguien que está conspirando contra la estabilidad, la democracia de una nación y que está generando situaciones de ingobernabilidad en el país, que han llevado incluso a la muerte de venezolanos, no es precisamente un acto de cordialidad hacia una nación hermana.

¿No fue desmesurada la reacción?

La reacción del presidente Maduro y del presidente de la Asamblea Nacional no ha sido en ningún caso desproporcionada. Ha sido la reacción de dirigentes de una nación que son como voceros representantes de una sociedad que se indigna ante hechos de esa naturaleza y como voceros de ella han expresado una opinión más bien comedida.

‘Buscamos escenarios de armonización’: A. Aranguibel

Sorprende que diga que Venezuela ha actuado mesuradamente frente a la visita de Capriles a Colombia, pues así no lo vimos aquí.

Desmesura hubiera sido si se enviara al ejército a la frontera o éstas fueran cerradas. Aquí lo que ha habido es la declaración de que sabemos qué es lo que está sucediendo en Colombia contra Venezuela. Es una verdadera grosería, una insolencia que en Colombia se produzcan las situaciones que se están dando en contra de la democracia venezolana y allá no se actúe clara, decidida y evidentemente contra ellos.

¿Ese episodio podría llevar a que el gobierno venezolano se retirara de su papel como garante en el proceso de paz entre el gobierno colombiano y las Farc en La Habana?

Ese es simplemente un escenario. Aunque no hay que especular que la sangre llegue al río en una situación como esta. No está planteado en el espíritu de la política en Venezuela la búsqueda de escenarios de confrontación antes que los escenarios de la armonización.