Se controlarán los niveles de ruido de los "Pick ups" en San Andrés

Un fallo del Tribunal Administrativo de la isla exige que se impongan sanciones a quienes excedan los límites de sonido, debido a que esto genera contaminación auditiva.

La isla de San Andrés presenta alto índices de contaminación auditiva. / Archivo

En un fallo del 1 de marzo, el Tribunal Administrativo de San Andrés le ordenó a la Policía, a la corporación para el desarrollo sostenible de la isla (CORALINA) y a la administración controlar el uso de los altoparlantes conocidos como “Pick ups”, por la contaminación auditiva que vive la población.

Esta decisión se da luego de que se interpusiera una acción popular por parte del Grupo de Acciones Públicas (GAP) de la Universidad del Rosario para proteger los derechos de la comunidad del barrio Obrero, quienes son los más afectados con el ruido.

El alto tribunal ordenó a Coralina que, en máximo 30 días, elabore y entregue a la Policía un mapa de ruido ambiental, además de realizar de forma aleatoria mediciones de sonido. Y estableció que la institución deberá hacer operativos periódicos que garanticen la tranquilidad de los residentes . Por su parte, la administración deberá imponer sanciones a los establecimientos de comercio en caso de que no cumplan con las normas del uso del suelo, la intensidad auditiva, horario y ubicación.

Sebastián Senior, abogado investigador de la Universidad del Rosario, explicó que “durante mucho tiempo la comunidad ha sido víctima de la negligencia de las autoridades estatales, que no han emprendido acciones para la disminución efectiva de los niveles de ruido que generan los ‘Pick Ups’. Finalmente, el Tribunal reconoció la responsabilidad que tienen Coralina, la Policía y el departamento de San Andrés por su omisión ante una situación tan crítica como la que viven los habitantes de la isla”.