'Se debe hacer un debate sobre el manejo de los medios públicos'

Aun cuando no se atreve a afirmar si hubo o no censura en el caso de Mauricio Arroyave en Canal Capital, pues hay dos versiones, Pedro Vaca sí considera que “cualquier interferencia en la autonomía de un director es algo reprochable”.

Pedro Vaca, director de la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip). / Cortesía

Esta semana el periodista Mauricio Arroyave hizo unas graves denuncias sobre la manera en que se está manejando el canal público de Bogotá y expresó que su salida de Canal Capital se debía a la censura ejercida por parte del gerente del medio, el también periodista Hollman Morris. Más allá del episodio en particular, este hecho lleva a cuestionar la forma en que se están manejando los canales regionales en el país. Al respecto, El Espectador habló con Pedro Vaca, director de la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip).

 ¿Puede considerarse como censura que el gerente de un canal público interfiera en los contenidos de los programas?

El debate está abierto. Mauricio Arroyave ha denunciado situaciones dentro de Canal Capital que son graves, pero que al mismo tiempo hacen que se eleve el debate a cómo deben manejarse los medios públicos de comunicación en Colombia.

 En ese debate, uno de los argumentos del gerente de Canal Capital, Hollman Morris, es que un canal público se maneja de manera diferente a un medio privado. ¿Esto es así?

Las reglas que aplican para los medios públicos son completamente distintas a las de los medios privados. Pero a pesar de ello, siempre tiene que haber mayores garantías sobre la libertad de expresión. Son más reprochables las denuncias de interferencia en los contenidos en un medio público que en un medio privado.

 Entendiendo que un medio público es diferente, ¿la manera en que están funcionando estos medios en Colombia se presta para censurar a sus periodistas?

Parte de la crítica que hacemos desde la Flip es la estructura orgánica y de gobernanza que hay en un medio como Canal Capital. Cuando se tiene un gerente nombrado por un gobierno y una junta directiva cuya participación mayoritaria es de delegados de organismos de gobierno, se genera un clima y una atmósfera favorable para que, de acuerdo con la coyuntura política, se presente la información a la ciudadanía.

 Lo que pasó en Canal Capital no ha sido un episodio único. ¿Están siendo utilizados estos canales como una herramienta para difundir la ideología y los intereses del mandatario de turno?

Yo no diría eso. Lo que diría es que en Colombia se carece de claridad sobre el rol y el funcionamiento de los medios públicos de comunicación. Como no hay esa claridad, cualquier interpretación o manejo se puede ajustar. En otros países los medios públicos son autónomos de los gobiernos de turno; eso les permite tener sostenibilidad financiera y ser críticos del poder público. En Colombia, ese es un debate que se debe dar y por eso, ante la poca claridad que hay, existen unos modelos de gobernanza que favorecen la interferencia en contenidos periodísticos.

 Sobre el caso específico de Canal Capital, ¿ustedes en la Flip consideran que hubo o no censura?

Es irresponsable calificarlo como una cosa u otra. Cualquier interferencia sobre la autonomía de un director es algo reprochable, pero respecto a si hay o no censura aquí tenemos dos versiones del episodio. Lo que para Mauricio Arroyave es una interferencia, para Hollman Morris en su calidad de gerente es una sugerencia.

 Se ha dicho que desde la gerencia de Canal Capital se estaban vetando personajes. ¿Eso no puede considerarse censura?

Desde la lectura que hacen Mauricio Arroyave, Manuel Salazar y su productor, claramente es una interferencia dentro de la libertad y autonomía de un programa periodístico. En todo caso, las preguntas que se hace la Flip es por qué pueden llegar a presentarse este tipo de interferencias y cuál es el control que tiene la gerencia de Canal Capital para ese tipo de actividad.

 Hollman Morris ha dicho que en Canal Capital hay pluralismo y que se invita a personajes de todas las tendencias. ¿Se puede considerar que ese manejo del canal es plural?

En la Flip diferimos de la lectura que hace Hollman Morris sobre la pluralidad. La pluralidad no se materializa desde la visión que tiene una persona de ella; se construye de manera colectiva en un medio y no desde la visión de una sola persona. Es errado plantear que hay pluralidad porque se invita esporádicamente a espacios, sobre todo de opinión, a personas que por su orientación ideológica pueden ser contrarias a las visiones que se tienen dentro del gobierno distrital. Sería mucho más generoso dar un espacio continuo a este tipo de sectores para que planteen sus impresiones sobre el rumbo de la ciudad.

 ¿Qué deben hacer los canales con las normas hoy existentes?

Lo que debería hacer Canal Capital, y los medios públicos de comunicación en general, es explicitar cuáles son los criterios y el margen de autonomía que tienen los directores de espacios periodísticos. Como no se conocen las reglas de juego, no se puede decir que se violaron esas reglas de juego. Por eso en el caso de Canal Capital se dio una injerencia del gerente en uno de los programas periodísticos, y esto es visto por él como algo que va en función del cumplimiento del plan distrital de desarrollo. Eso me lleva a mí a hacer la crítica del modelo de gobernanza de un medio público en Colombia. Los espacios periodísticos de un medio público no deberían estar en función del plan distrital de desarrollo: tienen que estar en función de la información que necesita la ciudad.

 ¿Cuáles son las soluciones o propuestas que hacen ustedes para que esto no siga sucediendo en los canales públicos?

Vemos esto como una oportunidad para abrir un debate sobre los medios públicos de comunicación y el periodismo que se hace desde ellos. Esto implica un debate desde la gobernanza, la autonomía y la financiación. De hecho, en el caso de Canal Capital hemos podido documentar que las vigencias de contratación de los directores de programas son muy cortas. Tener vigencias largas es una garantía para la autonomía del director en la orientación de su espacio.

 ¿Por qué?

Cuando está ad portas de vencerse un contrato, las posibilidades de cualquier nivel de injerencia aumentan y también aumenta la sensación del periodista de que su actuar y su línea editorial pueden afectar su estabilidad laboral. La continuidad de contratos garantiza la autonomía de los directores.

 ¿Eso no está pasando en Canal Capital?

Tenemos conocimiento de que hay contratos de dos, tres y hasta un mes. Con lo cual la sugerencia desde la Flip es que los contratos de los periodistas pudieran tener una duración un poco mayor porque esto garantiza autonomía en el ejercicio de la profesión.