Se desconoce paradero del profesor Miguel Ángel Beltrán tras ser retenido en migración

La última vez que se comunicó con su familia, hace casi un día, fue desde Panamá, en donde tuvo que hacer escala camino a Ghana.

El profesor universitario Miguel Ángel Beltrán / Archivo Luis Benavides

Hasta el momento es desconocido el paradero del profesor de la Universidad Nacional Miguel Ángel Beltrán, quien hace dos meses fue dejado en libertad luego de que la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia tumbara la condena de ocho años y cuatro meses de prisión emitida por el Tribunal Superior de Bogotá. Beltrán, docente universitario, había sido condenado por el delito de rebelión por supuestos vínculos con las Farc.

El pasado viernes 11 de noviembre, Miguel Ángel Beltrán llegó al aeropuerto internacional El Dorado para tomar un vuelo a Ghana, donde iba a participar de la Décima Conferencia sobre educación postsecundaria, educación superior e investigación. Allí fue retenido en las oficinas de Migración del aeropuerto El Dorado, luego de que apareciera en sus sistemas que Beltrán tenía un antecedente penal. 

Fuentes de Migración Colombia consultadas por este diario señalaron que Beltrán se fue con funcionarios para poder aclarar su situación, lo cual ocurrió. Por ende, se le permitió salir del país, pero como el sociólogo ya había perdido su vuelo tuvo que tomar una nueva ruta. 

El docente logró conseguir otro vuelo hacia África que hacía escala en Panamá, donde el sábado en la noche nuevamente tuvo problemas para seguir hacia África y así se lo dijo a su familia al llamarla. Fue la última vez que lo escucharon. Desde las 8 pm de anoche no se conoce su paradero.

El profesor universitario salió de la cárcel La Picota el pasado 1° de septiembre tras demostrarse que su condena se basó en pruebas ilegales. Sus abogados alegaron ante la Corte Suprema que no existían pruebas que afirmaran que el profesor universitario era alias Jaime Cienfuegos, como sostuvo la Fiscalía General durante el proceso.

La Corte encontró que las pruebas en su contra, que salieron de los computadores que se hallaron en el campamento bombardeado de Raúl Reyes, no podían ser evidencia válida porque esos computadores no estuvieron bajo respectiva cadena de custodia y, por ende, no se podía asegurar que no hubieran sido alterados.

Amigos y familiares del docente aseguran que contra él hay una persecución. Tras haber pasado en prisión más de tres años de su vida, en julio de 2014 la Procuraduría General lo destituyó e inhabilitó por 13 años para ejercer cargos públicos.