Se hace lo que dicte Uribe

El sábado, en una convención, el uribismo elegirá su candidato a la Presidencia y dicen que algunos tendrán que ‘tragarse sapos’.

El expresidente Álvaro Uribe acompañado del exvicepresidente Francisco Santos quien participara en la consulta del Centro Democrático. / El Espectador

Desde el 2 de agosto, el movimiento Centro Democrático, que encabeza el exmandatario Álvaro Uribe, decidió que el candidato a la Presidencia sería elegido en una consulta popular entre los exministros Carlos Holmes Trujillo y Óscar Iván Zuluaga, el exgobernador de Antioquia Luis Alfredo Ramos, el exvicepresidente Francisco Santos y el senador Juan Carlos Vélez. Pero la iniciativa fue haciendo agua por sustracción de materia, pues dos de los precandidatos renunciaron a su aspiración, por voluntad propia o ante los líos judiciales. Además, las diferencias cada vez más evidentes entre quienes se mantenían en la disputa mandaban un mensaje de atomización muy inconveniente para el uribismo.

Las cosas no pintaban bien y crecía el temor por la posibilidad de que la consulta fuera un fracaso y el intento de retoma del poder del uribismo con ella. Eran cinco meses en los que la disputa entre Holmes, Zuluaga y Santos, más que fortalecer la imagen del Centro Democrático, podría fracturarla. Fue entonces cuando personas cercanas al expresidente Uribe —como el exministro Fabio Valencia Cossio y el exasesor Fabio Echeverri— le plantearon ese escenario negativo y él tomó la decisión de tajo: hundió la consulta y decidió que el candidato será elegido en una convención.

La estrategia del Centro Democrático apunta a proclamar un candidato único el próximo sábado y de la mano del exmandatario iniciar un recorrido nacional, tratando de consolidar la imagen de quien tendrá la misión de enfrentar al presidente Juan Manuel Santos en la búsqueda de su reelección —algo sobre lo que nadie tiene dudas en el uribismo— y por la misma vía promover en las regiones los aspirantes al Congreso. Es decir, cuatro campañas en una: la de la Presidencia, la de Uribe como cabeza de lista al Senado, la de quienes lo acompañan en la lista y la de los representantes a la Cámara.

El jefe de debate del Centro Democrático, el senador Juan Carlos Vélez, afirma que es una decisión que se va a acatar. “Este es un movimiento que tiene un jefe y esto no se puede dividir. Yo sé que Pacho estaba molesto, pero acogió la decisión. Uno en política tiene que saber tragarse sapos. Acá los candidatos saben que este es un proyecto inspirado en Uribe y el que hace pataleta pierde dos veces, porque se aleja del proyecto y de su respaldo”, afirmó.

Y es cierto. En un comienzo, Francisco Santos no ocultó su molestia e incluso la revista Semana habló de una declaración suya en la que éste supuestamente amenazaba con abandonar la carrera presidencial si el Centro Democrático adelantaba una convención y no una consulta popular, como él buscaba. Sin embargo, en diálogo con El Espectador afirmó: “El presidente Uribe ha enviado un mensaje de imparcialidad y garantías. Yo siempre he sido leal, me acojo a las reglas y si no gano seré un soldado fiel de este proyecto político”. Para Santos, el hecho de que Fabio Echeverri presida el comité de garantías de la convención es suficiente pata confiar en la transparencia.

Óscar Iván Zuluaga cree que la convención es la mejor vía, así las encuestas estuvieran dando como vencedor a Santos. Pero por encima de eso, dice que con la decisión que se tome, el ganador va a ser el Centro Democrático, al tiempo que enfatizó en la necesidad de retomar el poder. “El país hoy está demandando solución a problemas muy graves, ha retrocedido en seguridad y se ha debilitado la economía. El presidente Santos ha preferido dialogar con el terrorismo de las Farc en La Habana, pero se ha perdido el diálogo regional”, aseguró.

La pregunta es: ¿Uribe tiene candidato? Hay quienes aseguran que se inclina por Zuluaga. No obstante, Fabio Echeverri asegura que en compañía del expresidente de Ecopetrol Isaac Yanovich y del exministro de Minas y Energía Hernán Martínez, lograrán que en la convención —con cerca de 800 participantes— sea ungido el representante del uribismo que mejor pueda sacar adelante el proyecto. Serán cinco debates sobre seguridad democrática, confianza inversionista, cohesión social, Estado austero y diálogo social, en los que los precandidatos medirán fuerzas. Después de las intervenciones se hará la votación.

“No tengo necesidad de descalificar el gobierno del presidente Santos, pero considero que el mejor camino para el país es la propuesta programática que está construyendo el Centro Democrático”, dijo Echeverri, descartando de paso la posibilidad de meterse de lleno en la campaña: “Yo ya no tengo ganas de hacer eso, se lo dejo a los nuevos valores, acá hay gente suficiente para sacar esto adelante”.

La apuesta es la unidad por mandato, porque es claro que en el Centro Democrático se siguen las directrices del expresidente Uribe y quien no las acoge queda ubicado en árido escenario electoral. El próximo sábado será proclamado el candidato que recogerá los ahora cinco huevitos de Uribe e iniciarán una gira nacional, similar a la que lo llevó a la presidencia en 2002. Sin embargo, hay quienes dudan de que la decisión produzca un movimiento sólido, porque hay heridas que serán difíciles de sanar.

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