Se reducen especies agrícolas y pesqueras en el Amazonas

Mientras hace unos años se reportaba el cultivo de unas 12 variedades de yuca en la región, ahora solo se registran tres, en tanto que de ocho especies de piña se ha pasado a cuatro.

WWF

Estos son algunos ejemplos de los recursos perdidos en esta zona del país debido al deterioro del suelo, a lo cual se suma la disminución de la actividad pesquera y la pérdida de la cultura, la lengua y los conocimientos ancestrales. Ello representa un gran dolor de cabeza para más de 2.800 personas –la mayoría indígenas– que dependen del sistema lagunar Yahuarcaca.

Esta situación se observó en la primera fase del proyecto “Cambio global de un humedal del Medio Amazonas: sistema Yahuarcaca, Leticia, Amazonas”, dirigido por Santiago Duque, profesor de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Amazonia. Al respecto, el estudio advierte que la sostenibilidad de la cuenca amazónica está en juego ante los retos del cambio climático y las actividades irresponsables del hombre. 

Las nuevas técnicas de pesca han ido desplazando a las tradicionales provocando la disminución paulatina de un producto básico en la dieta de las comunidades. El profesor Duque señala que mientras el colombiano consume un promedio de dos a tres kilos de pescado al año, los pobladores de esta región consumen 20 al mes. 

Otro asunto preocupante tiene que ver con la pérdida de sistemas y conocimientos ancestrales de cultivo como las chagras. Esta técnica consistía en que el indígena llegaba al bosque, abría un terreno, cultivaba y luego abandonaba la zona con el fin de que esta recuperara su condición natural y su fertilidad. 

Sin embargo, como muchos de estos terrenos se consideraban baldíos, fueron otorgados a ganaderos y terratenientes. Así, se limitó el terreno indígena y se ha deteriorado la fertilidad del suelo.

A la lista de preocupaciones se añade el aumento de la temperatura, lo que ha provocado la formación de charcos y pozos aislados, escenario ideal de crecimiento para mosquitos transmisores del zika y la malaria. 

El profesor Duque hace un llamado a no olvidar la cultura, la lengua y las tradiciones indígenas, para que no se pierdan sistemas de cultivo y prácticas ancestrales. 
“Ni la academia ni el Estado pueden resolver, solos, los problemas ambientales del país. Es necesario escuchar a los pobladores: a indígenas, a afros, a campesinos que conocen sus territorios y pueden ayudar a conservarlos”, concluyó el académico.

Hacia la segunda fase 

El proyecto que dirige el profesor Duque comenzó a marchar en junio de 2015 y la idea es que se extienda hasta el primer trimestre de 2017. 

En la primera fase se analizaron tres aspectos: la reconstrucción de la historia del sistema Yahuarcaca, tomada desde cientos de años atrás con el fin de documentar, entre otras cosas, los cambios climáticos, la vegetación existente y el impacto de la presencia humana hace unos 130 años. 

Luego se estudió a fondo el cambio climático, y por último se analizó cómo se da la vida de las comunidades ribereñas a través de un diálogo de saberes, en el que la ciencia se complementó con los conocimientos ancestrales. 

El objetivo de la segunda fase de este proyecto, financiado por el Fondo de Ciencia, Tecnología e Innovación para el Departamento de Amazonas, es implementar acciones de sostenibilidad que mejoren la calidad de vida de los pobladores y garanticen su seguridad alimentaria, además de predecir modificaciones ambientales para reaccionar mejor ante cualquier eventualidad.

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