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hace 1 hora

¿Cómo se volvió el 'dick' una droga tan popular?

Entre los estudiantes del Eje Cafetero se extendió el uso de esta sustancia industrial, utilizada para limpiar máquinas y fabricar pesticidas, porque deja menos rastros que el alcohol o la marihuana.

El 'dick' es una sustancia nociva. / El Espectador
El 'dick' es una sustancia nociva. / El Espectador

En el Quindío el ‘dick’ es más popular entre los estudiantes que la marihuana. En el resto del Eje Cafetero, por lo menos en los últimos siete años, también se ha extendido el uso de esta sustancia psicoactiva, que es en realidad un elemento industrial utilizado para eliminar pintura, limpiar computadores y fabricar aerosoles y pesticidas. El último estudio nacional sobre el consumo de estas sustancias en estudiantes (2011) lanzó la alerta y un reciente informe del Observatorio de Drogas del Eje Cafetero, la Universidad Tecnológica de Pereira y el Grupo de Investigación de Enfermería de Risaralda, la ratificó.

Este último estudio (que tuvo en cuenta a estudiantes de los municipios de Pereira, Santa Rosa de Cabal, Manizales y Chinchiná) señaló que mientras en Antioquia cinco de cada cien estudiantes han inhalado ‘dick’ por lo menos una vez en la vida, en Caldas, Quindío y Risaralda lo han hecho, en promedio, diez de cada cien. Además detalló el perfil de los jóvenes que utilizan esta sustancia: están entre los 12 y 20 años, tienen una edad promedio de 15.7 años, la mayoría son hombres (65%) y estudia en colegios públicos (75%), la mitad está entre 8° y 9°, y son jóvenes pertenecientes principalmente a los estratos 1, 2 y 3 (85%).

Y hay un último dato muy preocupante: sólo el 12,5% de los estudiantes que la usan dice haber recibido información previa sobre la sustancia. Esto se traduce en que sólo una minoría sabe que este líquido además de producir dependencia y daños al sistema nervioso central y a las vías respiratorias, es también cancerígeno.

¿Cómo se extendió el uso de esta peligrosa sustancia entre los jóvenes de estas regiones? Aldemar Parra, coordinador del área de reducción del consumo de sustancias psicoactivas del Ministerio de Salud, explica que en 2004, cuando se había realizado la última encuesta nacional del uso de sustancias psicoactivas en estudiantes, “no aparecía el ‘dick’, ni lo conocíamos. Lo que más se consumía era el éxtasis. Un poco lo que explica que el ‘dick’ se haya popularizado es la curiosidad de los jóvenes por identificar otras sustancias que puedan reemplazar el alcohol; su necesidad de encontrar algún tipo de mecanismo que les permita alejarse de la cotidianidad y experimentar cosas nuevas”.

Parra explica, además, que esta sustancia podría equipararse con el bóxer: “Es también un inhalante que produce más o menos los mismos efectos”. La diferencia –señala– es que el bóxer tiene un fuerte estigma social y se relaciona directamente con la población de calle, mientras el ‘dick’ lo usan estudiantes de todas las clases sociales. Mientras en Risaralda el consumidor promedio pertenece a los estratos 1, 2 o 3 y estudia en colegios públicos; en Caldas la mayor porción es de estratos 4, 5 y 6 y pertenece a colegios privados.

Jairo Alonso Téllez Mosquera, médico toxicólogo y profesor de la Universidad Nacional, explica que su popularización se debe a que su costo es muchísimo menor que el alcohol, es de fácil acceso porque su venta es libre ya que se trata de un producto industrial, produce un estado embriaguez y abstracción de la realidad, y no es fácil de detectar su uso: lo impregnan en su ropa –en el antebrazo–, lo inhalan y quedan adormecidos. “Cuando en los colegios aumentaron los controles sobre el alcohol, el cigarrillo y la marihuana, que dejan huellas detectables, los jóvenes empezaron a buscar opciones. Primero las niñas comenzaron a usar alcohol por vía vaginal, lo impregnaban en los tampones pero les producía irritación. Entonces volvieron hacia los solventes”, explica Téllez Mosquera.

El ‘dick’ es una sustancia nociva. Esa es la información que no tienen los jóvenes que la usan para hacer las clases más “amenas”. “Si se utiliza para limpiar piezas mecánicas, imagina lo que puede hacerle a tu cuerpo, a tu cerebro, a tus fosas nasales; es como si todos los días inhalaras gases tóxicos. Y para un chico que está en proceso de desarrollo neurobiológico, imagínate lo qué le puede implicar a su cerebro una sustancia de este tipo”, concluye Parra.
 

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