"Ser pilo no paga": estudiantes de la Universidad del Atlántico

Cerca de 1.200 personas se movilizaron hoy, desde la sede norte de la institución hasta la facultad de bellas artes, en protesta por recorte presupuestal.

Imagen de referencia./Prensa Universidad del Atlántico

Con la consigna “ser pilo no paga si lo público se acaba”, alrededor de 1.200 personas, entre docentes, estudiantes, administrativos y trabajadores de la Universidad de Atlántico, se movilizaron este jueves desde la sede norte de la institución, km 7 vía Puerto, hasta el edificio de la Facultad de Bellas Artes, ubicado en la calle 68 con carrera 53.

La marcha la realizaron en el marco de la movilización nacional organizada por las 32 universidades públicas del país y algunas las universidades privadas, como muestra de su inconformidad ante la crisis presupuestal de la educación superior pública en Colombia.

“Marchamos en contra del recorte presupuestal a la educación pública, a la ciencia y la tecnología, al deporte y la cultura. En contra de esos 900 mil millones de pesos destinados al programa Ser pilo paga (SPP), pues esos dineros públicos se están yendo a las universidades privadas, promoviendo el desfinanciamiento de las instituciones de educación superior (IES) públicas”, explicó Melissa Figueroa, representante estudiantil de Uniatlántico.

Luis Carlos Gutiérrez, vicerrector académico de la Universidad del Atlántico, se pronunció frente a la situación durante la inauguración del XX Encuentro Nacional y XIV Internacional de Semilleros de Investigación, que se llevó a cabo hoy en esa institución.

“El reclamo que hacen los estudiantes es razonable”, dijo y aclaró que los directivos, sindicales, profesores y estudiantes no están en contra del SPP. “Lo apoyamos, pero no con un presupuesto que disminuya la capacidad de las instituciones públicas de responder a nuestra misión, que es formar jóvenes en todas las disciplinas y desarrollar la actividad del país a través del conocimiento”, señaló.

Ser Pilo Paga es un programa del Gobierno Nacional que busca que los mejores estudiantes del país, con menores recursos económicos, accedan a IES acreditadas de alta calidad. Esto, a través de créditos 100% condonables, que cubren el valor total de la matrícula y un apoyo de sostenimiento durante todo el periodo de estudios.

En la Reforma Tributaria se definió como recursos nuevos para las IES el 40% del medio punto del IVA y el 0,6% de un punto del impuesto sobre la renta y complementarios de las personas jurídicas, enfocada en el mejoramiento de la calidad de la educación superior y/o para financiar créditos beca a través del lcetex (aumentando del 0,4% al 0,6% de la original fuente del CREE de la reforma del 2012).

Sin embargo, “el Gobierno Nacional ha priorizado la destinación de estos recursos para el financiamiento del SPP que solamente impacta a 40 mil estudiantes, equivalente al 1,9% de la población que debería estar en el sistema de educación superior en el país”, asegura en un comunicado el Consejo Académico de Uniatlántico.

Y añade que “los beneficiarios del programa Ser Pilo Paga se encuentran en más de un 80% en instituciones de educación superior privadas, cuyos costos de matrícula son significativamente elevados”.

Así es que, por cuenta de este lineamiento político, el sistema de educación superior público, que atiende hoy a más de 730 mil estudiantes, dejaría de percibir cerca de $435 mil millones pesos.

 “En síntesis, la financiación de este programa, a través de recursos netamente públicos, termina generando un esquema de financiación de la educación superior inequitativo, de costos ineficientes, que perjudica la distribución óptima de recursos limitados”, manifestó el Consejo Académico.

Además, añaden otro motivo por el cual se movilizan: la institución se encuentra en Ley 550 hace más de 10 años, destinando recursos de su presupuesto para atender antiguas acreencias, los cuales deberían destinarse a su funcionamiento e inversiones.

Y suman a eso la deuda del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, pendiente de pago, por concepto de pensiones convencionales; “escenario del mayor déficit institucional”.