Sin agua y con plan tortuga de jurados, avanzan votaciones de revocatorias en Ocaña y Copey

Procuraduría indaga al alcalde del municipio de Cesar por interferir en elecciones de revocatoria de su mandato. En Norte de Santander, el esposo de la mandataria recorrió varios puestos de votación y tuvo que ser retirado por la Policía

Este domingo las poblaciones de Ocaña (Norte de Santander) y Copey (Cesar) deciden en las urnas si revocan los mandatos de sus alcaldes. Mientras la jornada se cumple, la Procuraduría anunció que abrió una indagación preliminar contra el alcalde de Copey (Cesar), por al parecer interferir en las votaciones de revocatoria de su cargo.

Unos audios y un video, en el que se ve al alcalde José Luis Nieves Pérez reunido con beneficiarios de un proyecto de vivienda, fueron el sustento para que el Ministerio Público empezara a investigar el actuar del funcionario, que constituiría una presunta participación en política y una eventual violación a la Ley de Garantías.

En las grabaciones de dos audio, el alcalde dice que es necesario “realizar una reunión con los jurados y los testigos electorales para darles información político operativo", y agrega que les dará celulares a cada uno para que informen constantemente sobre los avances de la jornada.              

En la tarde de este domingo, la Procuraduría también tuvo que intervenir en la jornada de votaciones  para amonestar a jurados de El Copey, porque estaban realizando un plan tortuga para atrasar los comicios.  En la mesa 3 del Colegio Tecnológico Agropecuario, “pese a la afluencia de público, no avanzaba la participación de los ciudadanos”. 

En el caso de Ocaña, la Procuraduría recomendó a la alcaldesa Myriam del Socorro Prado Carrascal la suspensión de un decreto que prohíbe el tránsito en motos, lo que a juicio del Ministerio Público podría afectar el resultado de las elecciones. La sugerencia no fue acatada por la mandataria.       

El ente de control llamó la atención, además, porque algunas zonas amanecieron sin agua y porque el esposo de Prado, Juan Carlos Arévalo Durán, estuvo presente en varios puestos de votación y tuvo que ser retirado por la Policía de una mesa en Santa Clara.