Soluciones para el Canal del Dique

Hace tres meses la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales le envió una carta al Gobierno Nacional en la que le hacía un llamado para que tomara mejores decisiones, basadas en evidencia científica, a la hora de solucionar los problemas que se ciernen sobre el Canal del Dique.

Hoy se presentan avances de los estudios del diseño con que se pondrán en marcha las obras del Canal del Dique. / Herminso Ruiz

En la misiva advertía, entre otras cosas, sobre la gran cantidad de sedimentos que actualmente desembocan en las bahías de Cartagena y Barbacoas: alrededor de seis toneladas cada día.

Cómo se piensa poner fin a este problema y al impacto ambiental que genera en los corales de las islas del Rosario es algo que, en parte, Colombia puede conocer hoy. En horas de la mañana se presentan en Cartagena los avances de los estudios de diseño que buscan encontrar una solución definitiva. El Consorcio Dique, encargado de llevar a cabo esa fase del proyecto, los socializará durante el III Foro “Canal del Dique, un reto de Nación”, organizado por El Espectador.

“Hoy vamos a mostrar un catálogo de posibles alternativas que se van a empezar a evaluar. Y en septiembre de 2015 entregaremos los estudios detallados. Esa solución mantiene el enfoque integral que se pactó desde el inicio: desde los problemas que hay con los ecosistemas hasta el tema de la pesca, el transporte, la irrigación y el control de inundaciones. Respecto a la investigación, no hemos dejado de hacerla. Contratamos consultoras con suficiente experiencia que incluso seguirán haciendo estudios en el sistema de ciénagas, corales y manglares cuando se terminen los diseños”, explicó el ingeniero Fortunato Carvajal, vocero del consorcio.

Según Carvajal, para remediar el vertimiento de aguas que afectan los ecosistemas marinos, se han hecho análisis de biotopos (es decir, de hábitat) y comparaciones con el estado de años anteriores. Para implementar la navegación desde el interior del país por el río Magdalena, “se evaluó la posibilidad de unas exclusas que faciliten el tránsito de barcazas y hemos hecho proyecciones de carga garantizando que no hay afectación sobre Cartagena. En esa bahía y en la de Barbacoas buscamos disminuir al máximo la entrada de sedimentos. Además vamos a asegurar que los acueductos de los 18 municipios tengan el agua necesaria”.

Sin embargo, pese a que hasta el momento se han cumplido los tiempos y plazos establecidos, hay trabas que amenazan con retrasar el proceso. “Hemos tenido algunas dificultades, como la respuesta del Ministerio del Interior en relación con las consultas previas. Se las solicitamos en agosto y sólo en febrero la obtuvimos. Ahora, lo que más nos preocupa es no haber podido empezar a hacer los muestreos de ecosistema. Esperamos que en la próximas semanas la ANLA (Autoridad Nacional de Licencias Ambientales) nos dé el visto bueno para arrancar”, dice.

*Organizado por El Espectador y The Nature Conservancy