IoHeart pretende hacer seguimiento a los pacientes desde su hogar

Telemedicina, una alternativa para la atención en salud

Investigadores de la Universidad Pontificia Bolivariana y del hospital San Vicente Fundación desarrollan una plataforma de telemonitoreo para pacientes con falla cardíaca, después de haber sido elegidos entre 410 proyectos del mundo.

Los investigadores recibieron 48.000 euros para desarrollar el sistema de atención en Telemedicina. / HUSVF

IoHeart, iniciativa emprendida por el Centro de Bioingeniería de la Universidad Pontificia Bolivariana y encabezado por el Grupo de Dinámica Cardiovascular, categoría A en Colciencias, y el Hospital Universitario San Vicente Fundación (HUSVF), es una plataforma de atención en telemedicina para pacientes de escasos recursos con falla cardíaca.

La unión comenzó cuando los investigadores se presentaron a la convocatoria de las becas de investigación Ignacio H. de Larramendi, de la Fundación Mapfre, que apoya económicamente el desarrollo de un proyecto que promueva la salud de los pacientes. Su iniciativa fue elegida entre 410 postulaciones, siendo los únicos colombianos apoyados por la fundación, que cada año escoge los mejores proyectos en salud de todo el mundo.

Su objetivo es demostrar que es posible aplicar la telemedicina a este tipo de pacientes, a través del trabajo común entre los protocolos de atención clínicos y de enfermería de los centros de salud y los desarrollos tecnológicos de la academia. Al final, buscan extender una propuesta de atención para las aseguradoras, comunicando que es posible disminuir los costos de un sistema de salud que está casi en quiebra y, al tiempo, lograr la mejoría de los pacientes.

Falla cardíaca, una enfermedad costosa y común

Caracterizada por la incapacidad del corazón de bombear sangre en los volúmenes adecuados para satisfacer las demandas del cuerpo, la insuficiencia cardíaca es una condición “común, costosa, incapacitante y potencialmente mortal”, según la Sociedad Colombiana de Cardiología. En los países desarrollados, el 2 % de los adultos la padecen, pero la cifra pueda alcanzar el 60 % cuando se trata de personas mayores.

Un día de hospitalización normal cuesta entre $300.000 y $400.000, sólo la cama, sin contar los medicamentos y exámenes necesarios para cada paciente o el costo del personal médico. Para la prueba piloto del proyecto fueron elegidos diez pacientes que tienen la característica común de haber estado internados frecuentemente para poder estabilizar su enfermedad. “Después de una fase aguda, están cerca de ocho días, sumando a eso las rehospitalizaciones, en las que muchas veces llegan peor que antes”, afirma Ana Milena Betancur, enfermera del programa de falla cardíaca.

De acuerdo con Luis Horacio Atehortúa, médico internista y líder clínico de IoHeart, una hospitalización domiciliaria cuesta más o menos el 20 % del valor de una hospitalización en una entidad de salud, “representa un ahorro significativo para un sistema de salud como el nuestro, que está en quiebra”. Además resalta que los pacientes se mejoran más rápido cuando están en su casa, cerca de su familia.

La telemedicina permite que una persona sea atendida por los médicos y especialistas mediante el uso de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) mientras se encuentra en su casa. En Colombia es regulada por la Ley 1419 del 2010, que promueve la prestación de servicios de salud a distancia para la promoción, la prevención, el diagnóstico y la rehabilitación de los pacientes. No significa que la persona no vuelva a ver a su médico de forma presencial, sino que representa un cambio en el seguimiento de su enfermedad.

Henry Andrade Caicedo, doctor en bioingeniería, resalta que al ser un proyecto de investigación resulta ser un poco costoso al principio, pero su implementación definitiva tendría costos diferentes.

Tecnología en beneficio de la salud

El programa consiste en que los pacientes tienen en su casa una báscula, un monitor de actividad física y otro de presión, y un pulsioxímetro, con los que deben medir sus variables fisiológicas y que permiten que los médicos busquen las dosis más efectivas de los medicamentos para atacar las alteraciones en el estado de salud del paciente.

Hub es el nombre del quinto dispositivo encargado de recibir la información de los equipos para enviarla a los médicos a través de internet. Con esos datos pueden monitorear semanalmente la evolución de los pacientes y comunicarse con ellos para indicar si es necesario modificar las dosis de los medicamentos, hacer más actividad física y decirles qué protocolo médico deben seguir.

Para que el sistema de atención pueda funcionar es necesario tener acceso a internet, un limitante para la telemedicina en Colombia. “El área de influencia del hospital pasa las fronteras de Antioquia, donde hay mucha población vulnerable sin conexión”, y esta es la clave para que el seguimiento a las enfermedades sea efectivo.